En un operativo, la semana pasada, Gendarmería Nacional encontró unos 1.500 postes de madera de palo santo extraídos de forma ilegal de los ex lotes fiscales 14 y 55 en Santa victoria Este, departamento Rivadavia, en el límite salteño con Bolivia y Paraguay.
El procedimiento, del que informó Radio Nacional Salta, se activó durante el festival solidario del TriChaco, tras la denuncia de caciques y dirigentes indígenas de la zona que señalaban que se estaban llevando a cabo tareas de tala ilegal en la zona de Pozo el Toro y San Miguel.
El Escuadrón 54 Aguaray de Gendarmería realizó el operativo el 17 pasado, con apoyo del Grupo Gendarmería Santa Victoria Este y el viernes último, tras comunicar a los organismos provinciales pertinentes, dio intervención a la fiscalía penal de Salvador Mazza, a cargo de Armando Cazón.
Las fuerzas de seguridad registraron además las coordenadas georreferenciales donde se encontró la madera. Calculan que los árboles afectados son más de 1.500.
En Santa Victoria Este se encuentra el conflicto de tierras más importante de la Argentina, donde se dirime la tenencia de 643.000 hectáreas entre más de 70 comunidades originarias de 4 etnias distintas y 250 familias criollas, campesinos y colonos.

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Por el conflicto, que se encuentra en tribunales internacionales, no se permite la extracción de madera ni el levantamiento de alambrados en los territorios en disputa. Por tal motivo, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Gendarmería y la Provincia avanzan en un convenio para controlar los acuerdos existentes.
En ese marco, el operativo contra la tala ilegal es de los más importantes de los últimos años. Gendarmería montó una guardia en el lugar durante una semana para custodiar la madera que se encontraba lista para ser trasladada.
Desde el 2010 la Argentina ha propuesto al palo santo como especie amenazada, dada su restringida distribución y sobreexplotación.
Irene Soler, secretaria de Ambiente de la Provincia, le dijo a Radio Nacional que el destino de la madera será determinado por la Justicia.
El cacique de Pozo el Toro, David Pastor, indicó que es constante la tala en la zona y que criollos del norte provincial pagan a los habitantes originarios "unos $14 por cada poste de palo santo que sacan del monte".
La madera se acumula cerca de picadas o vías alternativas por las que luego se recolectan con tractores y acoplados. Estuvieron los dirigentes Pedro Lozano y Tito Constantino y los caciques José Pedro Castellanos, de Algarrobal; Elías Rivero, de Arenales; Egidio Castellanos, de San Miguel; Osvaldo Gómez, de San Ignacio; Bersilio Gómez, de Campo Verde, y Belisario Gómez, integrante de la nueva comunidad Lakha Honhat.
Los dirigentes originarios pidieron que la madera secuestrada quede para las comunidades del lugar.

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