Desde hace tiempo Orán busca posicionarse como un destino turístico a nivel provincial. Y tiene con qué hacerlo.
Las maravillas naturales del departamento son únicas por sus imponentes paisajes y por la rica biodiversidad, que suma la influencia de las comunidades originarias de la zona. Son puntos a favor que auguran un futuro promisorio para el desarrollo del turismo de aventura.
Desde hace unos años la comuna trabaja junto a la Provincia para promocionar las bellezas norteñas, tanto en ferias provinciales como nacionales.
Este desarrollo debe ir acompañado de un trabajo conjunto entre los sectores público y privado para que el norte quede definitivamente posicionado como un polo de desarrollo en materia turística.
Uno de los tantos atractivos es la laguna Pintascayo, un lugar paradisíaco que todos deberían conocer y cuyo parque provincial es un área natural protegida por ser una de las zonas núcleo de la reserva de biosfera de las yungas, junto al parque nacional Baritú que está a solo 7 kilómetros, la reserva nacional El Nogalar de Los Toldos, el parque nacional Calilegua (Jujuy) y el parque provincial Potrero de Yala.
Las localidades más cercanas son Isla de Cañas (en Iruya), Aguas Blancas y Orán.
Desde el 2000
El parque fue creado en el año 2000 con el objetivo de preservar la selva pedemontana de las yungas y tiene una extensión de 12.000 hectáreas.
Su principal atributo de conservación es la laguna alimentada por el río Pescado, con más de 72 mil hectáreas y habitada por caimanes, carpinchos, nutrias y una importante población de patos criollos, una especie en peligro de extinción. Está rodeada de bosques de aliso de río (o palo bobo), sauce criollo y sacha guinda.
En sus bosques bien conservados existen ejemplares de gran tamaño de especies de alto valor forestal, como cedro salteño, roble criollo, quina, lapacho y otras. Su límite oeste es el río Pescado, un referente en la región por la riqueza de dorados, bogas, sábalos y bagres. También habita una enorme variedad de especies animales como el yaguareté, declarado monumento natural provincial. La presencia predominante de selva pedemontana, su buen estado de conservación, la cercanía al Baritú y las dificultades de acceso son las principales características que hacen de Pintascayo una valiosa reserva.
Las yungas
Son una ecorregión conocida también como selva tucumano-oranense o nuboselva. Se presenta en numerosos sectores montañosos vinculados a la Cordillera de los Andes, en Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca. El clima es cálido y húmedo y se estima que hay aproximadamente 3.000 especies de plantas vasculares, de las cuales unas 230 son arbóreas, además de 311 especies de aves y 89 de mamíferos.

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Sección Editorial

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