Aunque el Ejecutivo nacional confirmó en diciembre la continuidad de los programas Argentina Trabaja y Ellas Hacen, se tomará 90 días para evaluar su aplicación y la posibilidad de implementar algunas modificaciones. En Salta hay más de 4.300 familias que esperan con expectativa poder continuar con esta ayuda social y con su trabajo.
El coordinador del Ente Ejecutor en Salta del programa Argentina Trabaja, Facundo Romero, dialogó con El Tribuno y manifestó: "Si bien hay un escenario complicado, somos optimistas".
La ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, ya había anunciado en diciembre pasado que ambos programas de ingreso social con trabajo se mantendrán vigentes. En tal sentido, Romero dijo: "Nos confirmaron que el programa va a continuar hasta marzo y luego esperamos que se extienda todo el año".
Los 90 días de prórroga servirían para evaluar qué se hizo hasta ahora, la modalidad de implementación y los nuevos lineamientos que se podrían establecer a posteriori.
Para Facundo Romero, a diferencia de otras iniciativas sociales impulsadas por la gestión kirchnerista, estos programas son vistos con buenos ojos, ya que "no es un plan, sino que implica una contraprestación de trabajo diario por cuatro horas en diferentes obras".
En Salta el programa Argentina Trabaja lleva cuatro años funcionando. Hay actualmente 27 cooperativas y 590 titulares de derecho. La cantidad de organizaciones requiere que el Estado administre y les asigne obras a todas para generar oportunidades concretas de trabajo y asegurar la sustentabilidad del programa.
Sin obras, más allá del beneficio de $2.600 que otorga a cada cooperativista el Gobierno nacional, el programa podría terminar marchitándose.
"La segunda semana de febrero nos reuniremos con las nuevas autoridades y esperamos comenzar a tener detalles sobre la nueva impronta que se le buscará dar al Argentina Trabaja", dijo el coordinador.
"Ellas Hacen", aún no hicieron
El programa Ellas Hacen es una ampliación de la cobertura del Argentina Trabaja y entró en vigencia en el 2013. Además de los objetivos de incluir con trabajo, tiene la misión de asistir a mujeres que perciben asignación universal por hijo (AUH) para que puedan concluir sus estudios primarios o secundarios y aprender un oficio.
La coordinadora por la universidad de La Matanza del programa Ellas Hacen, Rita Casula, indicó que en Salta las mujeres aún están en una etapa de capacitación, es decir que en dos años, a diferencia de lo que sucede en otras provincias, aún no construyeron.
Por ahora oficialmente se desconoce si habrá obras para este año destinadas al programa Ellas Hacen. Mientras, las cooperativistas ya muestran ansiedad por iniciarse en el proceso de la construcción.
"Durante todo el año pasado se enfatizó en la formación acerca del funcionamiento de la cooperativa y sus posibilidades de sostenibilidad", explicó Casula.
Al mismo tiempo, argumentó que la construcción requiere que primero se capaciten, ya que "lo que busca el programa es que las mujeres puedan aprender herramientas para luego continuar solas con sus compañeras cooperativistas".
En Salta son 176 cooperativas que tienen entre 10 y 40 integrantes, es decir que hay al menos 3.800 mujeres participando activamente del programa.
Buenos Aires concentra obras
De acuerdo al informe anual del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, el año pasado se firmaron 119 convenios en todo el país. Estos acuerdos permiten que las cooperativas que se conformaron como tal en el marco de los programas con ingreso al trabajo puedan asegurar sus fuentes laborales.
Del número total de convenios, el 86% se concentra en Buenos Aires (interior de Buenos Aires 50%, Gran Buenos Aires 35% y Ciudad de Buenos Aires 1%), mientras que solo el 14% se subdivide en las provincias restantes. En el caso de Salta, los mismos solo corresponden al Argentina Trabaja.
Quizá en estos datos que reflejan una concentración de tareas ocupacionales para el centro del país se focalice una de las debilidades del programa para asegurar el reparto de obras. Lo que también está vinculado a la federalización de los recursos.
Otro punto es la falta de articulación con las provincias y municipios para gestionar tareas para las cooperativas. Cabe destacar que esto no solo contempla la construcción, sino también saneamiento, mantenimiento y refacciones, entre otras tareas.
Todas estas variables podrían coadyuvar a la sustentabilidad del programa. Con la ausencia del Estado, las cooperativas pierden terreno frente a las empresas privadas.
Por debajo del mínimo vital y móvil
El beneficio económico mensual que reciben los cooperativistas es de $2.600 por 4 horas de trabajo diario. Este quedó desactualizado, teniendo en cuenta el aumento del salario mínimo vital y móvil que se oficializó en enero y quedó en $6.060 para jornadas de 8 horas. El último incremento que tuvo el beneficio que paga Nación fue en octubre del 2014.

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