Ayer arrancó la protesta para reclamar una definición respecto de los 45 empleados de la hasta ahora delegación municipal de Aguas Blancas.
El secretario del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), Mario Alvarez, recordó que habían advertido la semana pasada sobre la adopción de medidas de fuerza si no se dan respuestas concretas sobre el futuro laboral de los trabajadores, tras la asunción del nuevo intendente, el próximo jueves 10.
El sindicalista intentó el viernes pasado, sin éxito, dialogar con el ministro de Trabajo, Eduardo Costello. Pretendía volver con una solución a la situación laboral de estos empleados que hasta ahora dependen de la Municipalidad de Orán, pero sobre los que el intendente Marcelo Lara Gros ya anticipó que no se hará cargo, por lo que la situación de la plantilla no queda clara.
Por otra parte, en las pocas reuniones entre Lara Gros y el intendente electo de Aguas Blancas, Sergio Oliva, tampoco lograron un consenso sobre este delicado tema que involucra a empleados que, en algunos casos, tienen hasta 30 años de antigedad.
El personal
Un poco más de 40 son los que actualmente cumplen diferentes tareas en la delegación del flamante municipio fronterizo, y ninguno tiene asegurada su fuente de trabajo. Por eso iniciaron un paro a las 7 de ayer y dejaron en claro que se extenderá hasta que las autoridades competentes se manifiesten al respecto, con respuestas positivas para todos. Lógicamente, ninguno quiere perder sus puestos laborales, más aún tras informarse de que el intendente Oliva señaló que solo necesita 20 de ellos en el municipio que se empieza a constituir.
Desde el jueves próximo Aguas Blancas pasará a ser municipio efectivo, pero no se sabe aún si los 15 contratados, los de planta y los 33 changarines pasarán a formar parte de esa comuna o continuarán brindando servicio en Orán.

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