A punto de estallar de furia, una pueblada echó literalmente del pueblo a una familia conflictiva, ayer en la noche, en la localidad de Cobos. Fue el desenlace después de una semana violenta en el que dos hijos menores de edad de esa familia agredieran con saña a un hombre sordo, al que le robaron, golpearon y lastimaron.
Después de las 21, Alicia Chaile y su hija fueron sacadas en un móvil policial, custodiadas por Infantería. Las llevaban a un destino no revelado por su seguridad. Antes de su partida, la madre hizo un inventario de sus bienes con los efectivos que los sacaban uno a uno, y los subían en una camioneta para llevarlos con ellas.
Antes, bien temprano, los dos adolescentes acusados del violento robo ya habían sido llevados de Cobos a la ciudad de Salta, donde debieron presentarse ante el Juzgado de Menores y la Fiscalía intervinientes.
Poco después de las 22.30, la calle del barrio Lucio Cornejo donde vive la familia Chaile volvía paulatinamente a su ritmo de las noches. Los vecinos regresaban poco a poco a sus casas, aunque no sin una advertencia por partida doble: a los Chaile para que no regresen y a otra familia del barrio que también consideran "conflictiva", los Beites.

Una larga historia

El miércoles 26, Omar Vargas, de 48 años, quien tiene una severa dificultad auditiva, caminaba por una calle cuando fue agredido, entre otros, por los hermanos Chaile, de 15 y de 17 años. "Mi hijo iba a la casa que cuida porque sus dueños no están; fue insultado primero y después atacado por seis personas que lo hirieron en la cara y la cabeza, además le patearon todo el cuerpo. Estoy cansada de estas personas, quiero que se vayan", dijo Nora Ignacio, madre de la víctima.
Fue la gota que rebasó el vaso y familiares junto a vecinos de Vargas decidieron hacer justicia por manos propias.
El domingo, un grupo de personas fue al barrio Lucio Cornejo, donde viven los Chaile, y comenzaron a arrojar piedras y amenazaban con quemar la casa. Policías de Cobos y de otras comisarías del departamento evitaron una batalla.
"Cuando ellos roban o pegan la policía no aparece, pero cuando uno se defiende e intenta algo aparecen todos hasta con ambulancia", reclamó Mónica Saban.
Hubo muchos testimonios de robos y agresiones. El miedo a los robos los mantiene encerrados sin salir a ningún lado.
"Nos roban a cualquier hora, no podemos ir a Salta, a Güemes, ni siquiera alejarnos mucho; están atentos a todos los movimientos. Estamos cansados, queremos que se vayan de Cobos", dijo Jennifer Macías.
El comisario inspector Paulino Flores explicó que ellos deben resguardar la seguridad de toda la comunidad. "Tal vez piensen que los defendemos pero no podemos permitir un linchamiento; conocemos a los problemáticos, fueron detenidos varias veces y tienen muchas denuncias, pero hay aspectos legales que debemos respetar", aseguró, y no dio detalles por tratarse de menores.

La droga

Desde hace cuatro años que los habitantes de Cobos, unas 1.000 personas, notan un cambio en los adolescentes. Los robos a viviendas comenzaron a incrementarse, lo que relacionan con el consumo de drogas. La venta la atribuyen a familias que llegaron de Salta y ocuparon casas en el barrio Cornejo. Todo esto trastocó la tranquila vida pueblerina.
Los vecinos apuntan a dos familias, los Chaile y los Beites, quienes viven en el barrio que hace años era del Ingenio San Isidro y cuando éste quebró pasó a manos de la Provincia.
Algunos miembros de ambas familias tienen antecedentes de hechos delictivos graves. Junto a los dos chicos Chaile, apuntan a otro menor Beites.

Marcha y expulsión

Después de lo sucedido el domingo, ayer los vecinos acordaron marchar, a las 19, hacia el destacamento policial para exigir que los Chaile se vayan de Cobos.
En la sede policial hubo una reunión entre el subjefe de la Policía, el intendente de Campo Santo, Mario Cuenca, legisladores, entre otros.
Cuando la columna de 300 personas llegó al destacamento, salieron a hablar con los vecinos. Intentaron calmarlos con promesas de más efectivos y patrullas. Nada los convenció y la gente se fue directo a la casa de los Chaile. El violento desalojo fue inevitable. Regresaron ya de noche a sus casas, no sin advertir a los Beites que controlen a su hijo adolescente.
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Re KennethU
Re KennethU · Hace 1 mes

Este es el resultado de las leyes y los jueces garantistas. Si los menores estos hubiesen recibido el castigo que merecen por sus actos, todos estarían tranquilos. Si los menores pueden negarse a recibir tratamiento médico que no les guste a partir de los 14 años, pese al pedido de los padres, que también reciban el tratamiento penal como adultos.

Franco Cardozo
Franco Cardozo · Hace 1 mes

A los políricos y jueces no les conviene cambiar leyes por que viven de los delincuentes, éso se ve claro nunca harán nada contra los drogadictos, los políticos cada vez son más corruptos a cara descubierta ante cualquier ciudadano.

Rodolfo  Elias
Rodolfo Elias · Hace 28 días

Comparto totalmente su opinion, un delincuente no debe tener edad , debe ser juzgado como delincuente

enrique alcala
enrique alcala · Hace 1 mes

Estos seguro cobran toda clase de planes. Hasta para culear.

· Hace 1 mes

hay que meterles una patada a esos pendejos y que se vayan a vivir a otro país, sino cuando sean grandes van a ser grandes políticos

Coyi Mentesana
Coyi Mentesana · Hace 1 mes

Los delincuentes, que quizás son 2 o 3 ,no dejan vivir en paz a 300 personas...peeero qué estamos esperando? Ya no hay ley mas que la de defensa propia. y la de proscribirlos . Que no encuentren lugar en ningun lugar del mundo que sean errantes y nomades de por vida.


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