Un matrimonio argentino retornaba de sus vacaciones de la localidad brasileña de Bombinhas, Santa Catarina, hasta ahí vacaciones normales, pero decidieron frenar en una estación de servicio para cargar nafta.
Mientras el playero abastecía de combustible al vehículo, el hombre, identificado como Walter, aprovechó para ir a los sanitarios.
Su mujer, que descansaba en el asiento trasero, se despertó y bajó a comprar galletitas. Tras llenar el tanque, el conductor partió, dejando atrás a su mujer.
En el asiento delantero estaba el hijo de 14 años jugando con el celular, según informó el sitio brasileño Portal 21.
Cuando la mujer regresó al auto con las galletitas que acaba de comprar, se dio cuenta que su esposo y su hijo se habían ido y se desesperó. "La mujer entró en pánico y comenzó a llorar, diciendo que el marido la había dejado, abandonado", expresó el playero que la encontró entre sollozos a la mujer argentina.
"La mujer entró en pánico y comenzó a llorar, diciendo que el marido la había dejado, abandonado", expresó el playero que la encontró entre sollozos a la mujer argentina.
Fue entonces cuando intentaron comunicarse con el celular del hombre, pero daba fuera de cobertura. Al no tener más alternativas, desde la estación de servicio se comunicaron con la Policía Rodoviaria de Passo Fundo, que envió a varios policías al lugar y llevaron a la mujer hasta un puesto policial.
Desde la comisaría, se comunicaron con sus colegas de Ijuí y de Sarandi, quienes hallaron al marido de la mujer, a 100 kilómetros de Passo Fundo. Al reencontrarse, la esposa le recriminó su accionar y le pateó el auto. "No hubo agresión física, pero ella se alteró cuando vio al marido", y no era para menos, el hombre había partido tranquilamente sin darse cuenta que atrás su mujer no estaba.

"Ellos regresaban de la playa hacia Oberá. Su hijo estaba en el auto, pero dijo que no se dio cuenta de la falta de la mujer porque ella estaba jugando en el teléfono ", dijo el agente.

El hombre recorrió unos 100 kilómetros sin su esposa en el vehículo. Eisenberg dice que la situación no fue nada agradable: "Fue dramático. Luego de llorar y cuando el vehículo llegó, se dirigió hacia el coche y rompió la puerta del lado de su marido.

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Sección Editorial

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Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 10 meses

Y bueno, no siempre sale como uno cree. La tendrá que mandar a comprar galletitas en Oberá, nomás.

El Chapo Guzman
El Chapo Guzman · Hace 10 meses

que macana


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