En una inédita iniciativa, los directivos de la escuela de Educación Técnica Juana Azurduy, de la ciudad de General Güemes, incorporaron en las aulas del establecimiento un sistema de cámaras de seguridad.
El objetivo de la iniciativa, que se implementó el año pasado y cuenta con el consentimiento de los padres, es determinar responsabilidades ante las denuncias de robos, pérdidas de materiales didácticos y daños varios en el edificio que se venían registrando de manera constante en los últimos tiempos.
"Incorporamos las cámaras con el consentimiento de los padres de los alumnos. Por ahora solo las aulas del piso superior cuentan con el sistema. Estamos trabajando para completar la conexión este año, con la inclusión de las aulas y laboratorios de la planta baja", comentó el director de la Técnica Azurduy, Joe Barranco.
No existen pantallas donde se pueda monitorear minuto a minuto lo que registran las cámaras ni personal que esté destinado para tal fin. Todo queda registrado en discos donde la información será guardada por el lapso de un mes. Luego se la borra para continuar con las grabaciones.
Lucía Quiroga MAMÁ “Estoy de acuerdo. Hubo muchos robos de celulares y mucha indisciplina de los alumnos. Todo se terminó con las cámaras”.
"La intención no es controlar ni observar lo que el alumno hace todo el tiempo. Solo queremos tener la posibilidad de recurrir a una grabación cuando una situación así lo requiera", expresó Barranco.
Robos en la escuela
Los directivos de la escuela decidieron instalar el sistema de cámaras debido a los robos que se registraban en el interior del establecimiento.
La sustracción de elementos didácticos y trabajos realizados, así como la rotura de bancos y pizarrones eran constantes.
Esto generó una "catarata" de reclamos de padres, discusiones entre alumnos y el malestar de los docentes.
"Estos conflictos terminaron con la instalaciones de las cámaras, ya que ante cualquier queja se recurre a las grabaciones. El año pasado nos evitamos muchas situaciones problemáticas. Hoy los padres nos piden que completemos la instalación de las cámaras en toda la escuela", dijo el directivo.
Erradicar el vandalismo
Años anteriores, al finalizar el ciclo lectivo, las paredes de los cursos, los bancos y los pizarrones terminaban en un estado deplorable: escritos, rotos y manchados. "Hicimos todo tipo de acciones para concientizar sobre la importancia de cuidar la escuela y para generar un sentido de pertenencia, pero nada funcionó. El escenario con el que se despedía cada año lectivo era triste. Hoy eso no ocurre porque, de alguna manera, todos se sienten observados", contó.
Esta medida le permitió al establecimiento evitar gastar miles de pesos en trabajos de pintura y de carpintería para reparar las instalaciones y el mobiliario del edificio.
"Incluso, la relación entre los mismos alumnos también mejoró. El balance general es muy positivo para toda la comunidad educativa y para los mismos padres", finalizó Barranco. .

ENTREVISTA A: Gabriela Guanuco PSICOPEDAGOGA “La medida es positiva, pero incompleta”
María Belén Zannier
Gabriela Guanuco, psicopedagoga especializada en programación neurolingüística, lidera el equipo de trabajo de la Fundación Programa de Ayuda Solidaria Salta (PASS).
Desde hace tres años la institución aplica en Salta el método denominado Mentes Mejorado, que busca desarrollar no solo la inteligencia racional de los alumnos, sino también la emocional.
Dialogó con El Tribuno sobre los beneficios y las falencias que supone la instalación de cámaras en las aulas de la escuela Azurduy, decisión tomada por los directivos con el apoyo de los padres.
¿Qué opina de la instalación de cámaras en las aulas y sus eventuales beneficios?
Como medida preventiva, dará resultado porque con la instalación de cámaras se crea un efecto panóptico, dado que todo queda registrado.
Es una buena medida de emergencia, como paliativo, pero es incompleta, ya que no aborda las causas del problema, solo las consecuencias.
Lo fundamental es trabajar sobre qué les pasa a los chicos, que se relacionan desde la violencia y no pueden ponerse en el lugar del otro.
Todos los problemas de conducta manifiestan un sufrimiento emocional que no está resuelto en la familia o en la escuela. Mientras eso no se resuelva, la persona seguirá teniendo una mala conducta.
Las cámaras harán que el chico se controle por miedo al castigo y no porque desarrolle la habilidad de autorregularse, es decir de ponerse límites y adopte comportamientos socialmente aceptables.
¿Incide en los problemas de conducta que la escuela sea pública o privada?
No. Los problemas son los mismos y van más allá de las diferencias sociales o geográficas. Sea de una familia humilde o pudiente, si el niño es feliz le va bien en la escuela. La clave es que los padres mantengan una coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.
Quizá los que mejor abordan los problemas de conducta de sus hijos son las personas de clase media, ya que se dan más tiempo para estar con sus hijos.
Los que tienen su economía resuelta se dedican más a otras cosas, mientras que, en el extremo opuesto, otros padres deben estar afuera todo el día para poder subsistir.
¿Cómo se debe abordar el problema de la mala conducta?
Lo que se debe hacer es trabajar con los niños y con la familia. La conducta es un síntoma y hay que tratar las causas que originan dicho síntoma. El 90% de los problemas de conducta de los alumnos son problemas emocionales.
La solución pasa por prestar atención a los chicos y pasar más tiempo con ellos. Lamentablemente, el juego y compartir momentos como el almuerzo y la cena quedan en segundo plano.
Las habilidades emocionales se desarrollan a través del juego, en contacto con otras personas. Hoy los chicos juegan con la computadora. Ello evita que se desarrollen la empatía, el poder reconocer las emociones del otro, no se aprende a negociar, no hay un autoconocimiento de las propias emociones ni una autorregulación. Eso hace que el chico tenga una menor tolerancia a la frustración.
Si se sienten mal o se sienten tristes, recurren a la violencia. Y, sobre todo, no aprenden a motivarse, lo cual es fundamental para su desarrollo emocional como ser humano.

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