Se acerca el solsticio de invierno y los festejos del Inti Raymi: el comienzo del año andino. Se trata de una fiesta inca, en la que los pueblos se reunían a agradecerle al Sol, el Tata Inti, -¿por qué? ¡por todo!- y reafirmar la consecución de sus ciclos. Se trata de la noche más larga del año, y la reaparición del astro rey simbolizaba su triunfo sobre las sombras.
En nuestro país, el "solsticio de junio" se desarrollará el próximo lunes 20, exactamente a las 19.35. Es el día más corto del almanaque, con el que queda sellado el paso del otoño al invierno. En su mediodía, el sol alcanza el punto más bajo de todo el año. Los solsticios son aquellos momentos del año en los que el Sol alcanza su máxima declinación norte y máxima declinación sur con respecto al ecuador terrestre. Ocurre dos veces al año: en junio y diciembre.
En Salta, los festejos del Inti Raymi suelen realizarse en el cerro San Bernardo, en el amanecer del 21, con la conducción de la antropóloga y americanista peruana Katia Gibaja.
Si bien en varias localidades como en Tilcara en Jujuy se festeja este día con comidas, ofrendas y música, la organización central se hará este año en Huacalera. Pequeño pueblo de la Quebrada de Humahuaca, unos kilómetros antes de la ciudad homónima, allí se convocó a los pueblos de la zona, del 20 de junio a las 18, al 21 de junio a las 12.
Reunidas en el monolito que marca el cruce del Trópico de Capricornio, las comunidades indígenas andinas se acomodan en torno a grandes fogones para recuperar una tradición legada por los incas. Acompañados por lugareños y turistas, esperan la llegada del Tata Inti con danzas y cantos. La medianoche es un momento crucial: en este horario se alimenta a la Pachamama para garantizar que no falte nada durante la fría época que se avecina. La Madre Tierra recibe comidas, cigarrillos y bebidas que también son compartidas entre los asistentes.
Cuando despunta el primer rayo del Sol -ya el 21- los participantes levantan sus brazos y comienzan con alabanzas. Se agradece en quechua, aymara y en castellano, porque "todos somos sus hijos", como dice Ricardo Vilte, un "maestro" del lugar. La noche más larga del año ha llegado a su fin.
Este año, la provincia de Catamarca le ha dado una especial atención a esta fiesta, programándola en la localidad de Santa María, para los días 18, 19, 20 y 21 de este mes. De gran magnitud, se anunció la puesta en escena de las ceremonias tradicionales incas, y cuenta con la participación de más de trescientos actores santamarianos, entre niños, jóvenes y adultos, pertenecientes a casas de estudios e instituciones folclóricas y tradicionalistas del departamento y departamentos vecinos. En esta puesta en escena se harán coreografías, bailes, cantos y danzas. Para esos días, la Secretaría de Turismo de la Provincia y de la Municipalidad de Santa María han diagramado un cronograma de actividades culturales y turísticas, eventos, fiestas y festivales en los que propondrán la belleza de los paisajes, la cultura, los orígenes y la idiosincrasia de su gente.
Sin embargo, en "el ombligo del mundo" andino, en Cuzco, los festejos del Inti Raymi llegan a su punto cúlmine el 24, con una gigantesca representación que se hace en las ruinas de Sacsayhuaman. Este es el segundo festival más grande de América latina, después del carnaval de Río. Con unas 200 mil personas de público, más de 500 personas representan las antiguas ceremonias en Cuzco, en las que se suceden los conciertos y exposiciones libres, patrocinadas por la misma ciudad. Pero, ¿por qué el 24? Según los incas, el Sol efectivamente llegaba el 21, pero se quedaba a descansar en el Valle Sagrado por tres días, para recién volver a su trabajo. La entrada general para la ceremonia este año es de 140 dólares. Se extiende por varias horas y, sin dudas, es una experiencia única.

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