Los extremos siempre son malos. Y cuando se trata de la madre naturaleza mucho más. Un estudio realizado por la fundación boliviana Nativa puso el ojo en los riesgos que tienen para la ciudad de Salta las inundaciones y la escasez de agua.
Estas conclusiones surgieron de lo que es el plan de adaptación al cambio climático para la Capital salteña. Esta iniciativa comenzó a trabajarse a mediados de 2013, tras la firma de un convenio entre la fundación boliviana Nativa y el municipio capitalino.
"Uno de los riesgos del cambio climático que vemos en la ciudad son las inundaciones urbanas", señaló Iván Arnold, quien es el titular de la fundación Nativa.
El especialista afirmó que en toda la región se tiene la previsión de que probablemente llueva un poco menos, pero que esas lluvias van a ser más concentradas. "El agua que antes caía en cuatro o cinco meses va a caer en mucho menos tiempo y van a haber precipitaciones de mucha intensidad", dijo el experto.
Arnold señaló que los actuales sistemas de drenaje por ahí colapsen, y que a esto "se suma a que muchas veces esos sistemas no tienen un mantenimiento adecuado. Esto hace que hablemos de un riesgo muy fuerte de inundaciones en la zona urbana".
A partir de esta iniciativa se trabajará en un plan en donde el punto clave es perfilar estrategias tendientes a mitigar y reducir los riesgos de desastres que hoy en día hay en la ciudad. El objetivo es que un eventual fenómeno climático no se cobre vidas.
La convivencia con los ríos
En la ciudad son muchos los vecinos que se terminaron asentando cerca de las márgenes de los ríos. Y este plan de adaptación al cambio climático realizó una advertencia sobre esta situación.
"Hay que respetar las servidumbres ecológicas. No podemos invadir los cursos de un río, porque tarde o temprano va a volver a su curso y los primeros que van a sufrir ese efecto son las casas que están en la orilla del cauce", dijo Iván Arnold.
En el estudio se pide respetar las márgenes del río, porque de otra manera se le está quitando funcionalidad al ecosistema. Es que el efecto esponja que tienen las márgenes se pierde cuando hay edificaciones cerca y no absorben el agua que sale del cauce principal.
La otra gran preocupación es la escasez de agua. "Lo que vimos es que el tiempo de sequía es más largo, y eso hace que se afecte la provisión de agua para consumo humano", advirtió Arnold. Y agregó: "Si no encaramos medidas rápidas, seguramente ese estrés hídrico se va a ir incrementando y se va a ir agravando y en los próximos años vamos a sufrir una escasez fuerte de agua".
Los especialistas aseguraron que hay que trabajar en un plan metropolitano con los municipios vecinos. "Hablar de agua es hablar de que tenemos que cuidar cuencas que están más allá de la Capital, en San Lorenzo y Vaqueros. Con ellos hay que hacer un plan de gestión de cuencas para evitar que esas zonas sufran deforestaciones", sentenciaron desde Nativa.
El Pilcomayo, un verdadero peligro
El río Pilcomayo tiene una longitud nominal de 2.426 kilómetros, recorre tres países (Argentina, Bolivia y Paraguay) y, en algunos lugares, significa un peligro.
Desde la fundación Nativa advierten que este río naturalmente a divagado por la llanura chaqueña y que se está encasillando en Santa Victoria Este, por lo que representa un peligro. "Ese pueblo sufre un gran riesgo porque la inclinación natural de la cuenca está haciendo que el río comience a retomar su curso impactando en lugares que tienen población", dijo Iván Arnold.
En estos momentos, desde la fundación están trabajando con la gente que está a cargo de la cuenca en Bolivia. La idea es que haya un sistema de monitoreo que avise en tiempo real cuando los ríos están cargados en sus cabeceras por las lluvias.
"La gente de Santa Victoria sabe cuánta agua pasó por Villamontes (Bolivia). Si sabríamos cuánto llovió en las cabeceras tendríamos algunos días para armar un plan de contingencia", aseguró Arnold.
Contaminación y basura
Un tema complicado en todas las ciudades es el tratamiento que se le da a la basura. Desde Nativa destacaron el sistema de gestión de residuos que hay en la ciudad.
"Contaminación y la basura son temas difíciles. En Salta se hace una buena gestión de residuos sólidos. Hay muchos aspectos para mejorar", aseguraron desde la fundación.

Los alimentos

Iván Arnold afirmó que para tener buenos alimentos no hay que urbanizar todo el sector que esté cerca del río.
"Cuando los alimentos se dejan producir lejos de la ciudad tenemos dos efectos: uno es el precio y otro la calidad. El precio porque es caro traer alimentos desde lejos. Y la calidad, porque necesitamos cadena de frío, los alimentos ya no son frescos", afirmó.

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Sección Editorial

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Ram Test
Ram Test · Hace 12 meses

Sumado a lo que expresa Álvaro Figueroa, recursos hídricos de la provincia de Salta lo viene diciendo desde el año 2009, con informes detallados, sin recursos económicos, y tiene que venir un Iván Arnold para que el diario publique el tema, cuando los mismos salteños lo están gritando, me provoca vergüenza estas actitudes, que poca investigación, que poca interiorización en las actividades de nuestros geólogos.

Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 12 meses

Las conclusiones de la Fundación Nativa, son muy parecidas a las de la obra "La Crisis del Agua en Salta - Entre la Sequía y la Inundación" , que publicó un calificado grupo de especialistas hacia fines de 2004, comprobándose que nada se hizo y que se perdieron once años. La improvisación y la ignorancia de algunos, y la demagogia de casi todos, impiden que Salta tome el toro por las astas, elabore planes en serio, ponga límites a la depredación, cuide sus fuentes de agua y haga obras para almacenarla. Todo ello, en vista de que el sistema de "ya han de llegar las lluvias", vigente hasta hoy, será a todas luces insuficiente, dentro de muy poco.


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