Jorge Adolfo Martorell tiene 74 años y desde los 17 comenzó a incursionar en el mundo del arte. Su destreza y maestría lo llevó a recorrer el mundo tocando en conciertos. Como suele suceder, no es profeta en su tierra pero sí goza de un extraordinario respeto en otros países. Hoy ejerce como profesor de música, es licenciado en Pedagogía en Música, tiene dos títulos como profesor de Artes, de Danza Folclórica, Dibujo y Pintura. Grabó seis discos compactos y publicó varios libros de poesía. A fines de 2012 fue víctima de una estafa, sufrió amenazas y un intento de homicidio. Desde ese momento su vida cambió. El deterioro no solo fue económico sino también físico, quedó hemipléjico y con mucho temor. El universo artístico es una vía de escape al tormento vivido, el lugar donde se refugia para olvidar el daño. "El arte me obliga a estar concentrado en algo, me saca de ese lugar -jurídico-", sin embargo reconoce que el miedo le quitó espacios artísticos que ama. "Tengo miedo de ir al cine, que se siente alguien atrás y aparecer muerto".
En un fallo sin precedentes en materia jurídica, el viernes pasado la Sala III del Tribunal de Juicio condenó a diez personas acusadas de estafa y de conformar una asociación ilícita. Pese al veredicto, Martorell considera que "se hizo justicia a medias porque hay gente que estuvo involucrada y no fue citada a declarar". Como en el caso del doble crimen de las francesas, el maestro señala que "hay gente del Gobierno involucrada pero que no vamos a saber quiénes son".
¿Cómo se siente después del juicio?
No estoy bien. Todo lo que pasó me perjudicó no solo económicamente sino también físicamente. Estuve bastante enfermo, me estoy recuperando pero el juicio no fue una recuperación de nada. Todo lo que se robaron, por ejemplo, nunca apareció. A fines del 2012 me enteré lo de la estafa y en enero del 2013 me sentía muy mal, me subió la presión y me dejó hemipléjico. Por suerte lo pude tratar a tiempo y de a poco me recupero. Hoy uso bastón.
¿Quién lo asesoró legalmente?
Tengo una abogada defensora, la doctora Silvina Pesi y su papá, son muy buenas personas; me asesoraron de entrada.
Inmuebles "Es una vergüenza que la Dirección de Inmuebles sea una oficina de robo". "En Inmuebles falsifican títulos de propiedad, debería ser intervenida".
¿Por qué no fue a las audiencias?
No me quise exponer. Me pidieron juramento y que diga si reconocía a todos los imputados y la verdad que no los conozco, no puedo decir que sí para hacer una acusación mayor. Es violento enfrentarte a un jurado y a todos los abogados que estuvieron defendiendo a delincuentes.
¿El no exponerse tuvo que ver con las amenazas que recibió?
En gran parte sí. Antes del juicio hubo varias amenazas para limpiarme y quedarse con las propiedades. Incluso, hace dos años intentaron matarme. Fue al frente de la sala de conciertos donde siempre me quedaba hasta tarde estudiando. Una noche la perra me alertó que algo pasaba, abrí la puerta corrediza que da al fondo y un hombre con un fierro vino a matarme. Hay cámaras que registraron todo, fueron cuatro personas que ingresaron al fondo y nunca nadie hizo nada. Salí corriendo afuera pidiendo auxilio y aparecieron muchos vecinos. Desde entonces quedé marcado, tengo mucho miedo pero no voy a aflojar porque no les voy a dar tregua.
¿Todavía siente miedo?
Sí. Toda la vida fui de ir a espacios artísticos y ahora tengo miedo, no voy al cine, al teatro. Temo por nuevos ataques, a la venganza y sobre todo temor porque algo le pase a la familia. Las veces que voy al teatro por ejemplo, me siento en alguna punta y si me acompañan amigos o amigas les digo que se sienten atrás mío, no quiero saber que alguien se me siente atrás. Es muy feo andar así.
¿Cómo hace para vivir así, el mundo artístico no lo ayuda?
Tengo que tomar muchas pastillas para tranquilizarme. El arte me saca de ese lugar, me obliga a estar concentrado en lo que hago. Pero tengo miedo cuando ando por las calles. Cuando estoy en el cine pienso que alguien se puede sentar atrás mío y puedo aparecer muerto ahí adentro.
¿Está conforme con el fallo?
En parte se hizo justicia por el quilombo que me mandé, pero por otro lado no porque iban a caer muchos más. Es un caso grave y no porque esté yo, desgraciadamente me tocó a mí destapar una olla podrida. Más allá de mi caso, deben ser unas 30 denuncias que recién ahora comenzaron a salir, estaban cajoneadas.
¿Usted dice que hay gente involucrada que no fue juzgada?
Claro, no llamaron a declarar a las escribanas Carolina Sansó Baldi y María Zambrano Videla, o al abogado Marcelo Arancibia, quien se encargo de firmar las minutas y así varios más.
¿Qué estaba haciendo en el momento del fallo?
Estuve con mis amigos y les conté que el fallo no iba a salir como corresponde, les dije que a Gudiño lo iban a dejar libre. Sabía que iba a ser así. A uno de los principales organizadores de esa asociación ilícita lo dejaron en libertad. Hay gente del Gobierno involucrada.
¿Es casual que haya sido usted el perjudicado?
Tengo mis grandes dudas. Alguien que conocía bien mi situación, alguien cercano, que no puedo decir quién es hizo una delación. Si hubiese sido una casa puede ser, pero que hayan sido las dos, es muy raro.
¿Cómo seguirá su vida?
Con miedo, si dejaron a tipos como Gudiño en libertad y existen otros que son protegidos, no me queda otra que seguir con miedo.

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maria torres
maria torres · Hace 13 meses

varios jueces están prendidos en estas maniobras, que se cuentan por decenas en Salta!!!! Hay que depurar la Justicia!!!!

RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 13 meses

Exelente persona Profe Martorell, esta es la jungla en la que vivimos, rodeados de hienas y buitres.

Gilgamesh Enkidu
Gilgamesh Enkidu · Hace 13 meses

así es la justicia por estos lados los delincuentes sueltos y los que se portan bien tienen que vivir enrejados y con miedo, lamentablemente...


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