En el país, uno de cada tres argentino es pobre. Como mínimo, en Argentina existen 9 millones de personas que están por debajo de un ingreso salarial que se considera adecuado para vivir. Este déficit genera un gran desafío para el Gobierno nacional que marcará el éxito de su gestión si es que logra reducirla o el fracaso de la misma si es que aumenta.
Tras casi tres años sin números oficiales, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la pobreza alcanza al 32,2%. Jorge Paz, economista e investigador del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (Ielde), en diálogo con El Tribuno, destacó la confiabilidad de la cifra, aunque aclaró que se cambió el valor de la línea de la pobreza y que no es el umbral que se venía utilizando hasta ahora. "Hay un cambio de metodología para la medición y eso dio una línea más alta de lo que veníamos calculando todos aquellos que medíamos pobreza", señaló.
Jorge Paz expresó que la cifra que dio a conocer el miércoles el Indec ubica al país en una posición bastante parecida a la de los países que peor están en la región.
"El gobierno actual se había fijado como meta la pobreza cero. Para lograr eso, partiendo de una base del 32%, es un poco complicado. Ahora, lo que no está tan alto es la indigencia o pobreza extrema que es del 6%", dijo el economista.
Paz explicó que gracias a las distintas asignaciones familiares que existen en Argentina el número de personas que están en la indigencia se mantiene en una cifra bastante razonable, teniendo en cuenta que la pobreza es del 32%. Además, el investigador aclaró que si el Gobierno se fija como meta eliminar ese 6% es posible que se logre de acá a tres años.
En un cálculo que realizó el investigador, para eliminar la pobreza se necesitarían dos mandatos más. "Creciendo al 5%, que es una tasa de crecimiento alta para la Argentina, le llevaría 10 años al Gobierno, sin tocar la distribución de los ingresos, o sea que siga como está hasta ahora", analizó.

Reducción de la pobreza

La receta que lograría reducir la pobreza es que la economía crezca a tasas superiores del 10%, pero Jorge Paz aclaró que es imposible que suceda eso. "Si hay crecimiento, seguramente va a ayudar a bajar la pobreza, pero acá lo que se necesita es una política distributiva fuerte", expresó. Y agregó: "Un artículo publicado en el Buenos Aires Herald dice que la Unión Europea recomienda al Gobierno argentino que comience a cobrar impuestos a las clases apoderadas de Argentina. Ellos lo vienen haciendo hace muchísimos años y es lo que no pueden hacer los gobiernos en Argentina porque terminan mal o no terminan".
Paz explicó cuáles son los caminos para eliminar la pobreza, son el crecimiento económico, es decir, mayor empleo, salarios más elevados, sumado a una mayor distribución a través de política fiscales.

Causales

El profesional también señaló que uno de los principales causales del 32,2% de pobreza es el bajo ingreso que tienen las personas. "Tiene mucho que ver el mercado de trabajo, pero no la desocupación sino la informalidad laboral. Eso te hace que los ingresos de las familias sean inestables", explicó.
Y agregó: "Hay una gran inestabilidad de ingresos que no ha podido solucionar el gobierno anterior. A pesar de que se tomaron medidas para la regularización del trabajo no registrado, no lograron resolver el tema de la informalidad". El dato que se debe tener en cuenta, según el economista, es que casi el 50% de la población trabaja en una situación de informalidad.
"Muchas familias consideran que el ingreso de la asignación universal es el ingreso fijo y el sueldo por trabajo no está asegurado. Esa inestabilidad genera ingresos bajos a lo largo del tiempo y eso hace que la pobreza sea mayor", finalizó Jorge Paz.

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Erik Larsen
Erik Larsen · Hace 2 meses

Me había olvidado de hacerle notar, y esto un economista debiera saberlo perfectamente, que ninguna policía ni ministerio de trabajo va a mejorar las condiciones laborales persiguiendo al empleador. Todos los economistas saben que los controles de precios (en este caso, control de condiciones laborales), sólo traen, en el mejor de los casos, mercados negros, y en el peor (en los raros casos en que el aparato de control funciona como espera el gobierno), desabastecimiento, es decir, desempleo. Un economista no puede asombrarse de que no funcione la policía del trabajo, como no puede asombrarse de que no funcione el control de precios, pues esencialmente son lo mismo, y todos saben que no han funcionado jamás en la historia en ningún lugar del mundo.

Erik Larsen
Erik Larsen · Hace 2 meses

Estimado profesor, convengamos que nuestro país lleva 70 años de profundización de políticas redistributivas y lo único que se ha logrado es prufundizar la miseria del pueblo. La única distribución de riqueza justa y eficiente es la que hace el MERCADO. Pero seguir metiendo impuestos no lleva a ningún lado, aparte de que el impuesto es lisa y llanamente un ROBO. Si ud jode con impuestos a los que tienen más, entonces esos señores se guardan la guita en el colchón o se la llevan a Miami. La única forma de que el país crezca y que la pobreza disminuya, es atrayendo inversiones, y eso se logra respetando el patrimonio ajeno, no afanándoselo en nombre de los pobres.

Jose Alberto Perez
Jose Alberto Perez · Hace 2 meses

Che ¿alguien con un dedo de frente piensa que una política distributiva fuerte ser´capaz de llevarla macri y su banda de ladrones ???

Ruben Barraza
Ruben Barraza · Hace 2 meses

¡¡ y dale con el purupupu!! ¿porque no te vas a lavar el culo con salmuera, pedazo de forro reventado?


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