Plantea el objetivo de crear cinco millones de trabajo en el país. Ve con buenos ojos los resultados en el mercado laboral que tuvo el kirchnerismo en la primera etapa de gobierno. Afirma que hay más de 3,5 millones de personas en edad de trabajar que no lo hacen, la mayoría mujeres. José Anchorena, subsecretario de Políticas y Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, estuvo esta semana en Salta y dialogó con El Tribuno sobre el complejo escenario actual y las expectativas.

Proponen crear cinco millones de nuevos puestos y tratar de formalizar la mayor parte de los 6 millones que están en negro. ¿Cómo lo harán?
Parece muy difícil pero posible. No me parece idealista si se hacen todas las cosas muy bien. Si la población acompaña, si hay acuerdo con los diferentes partidos, como grupo dirigencial, tenemos que ponernos ese objetivo. Remar para el mismo lado.

¿Qué peso tendrá la inversión extranjera en este proceso?
Tiene un peso importante, necesario, pero no es el único. Yo enfatizó en que lograr esto es hacer todas las cosas bien. Tiene que haber inversión extranjera y local, tiene que haber inversión pública, de las personas en su desarrollo personal, en su capital humano. En las pruebas Pisa se ve cómo se ha deteriorado en los últimos 15 años la posición relativa de la Argentina frente a otros países. Tenemos que recobrar ese liderazgo educativo y de preparación, lo más importante es la calidad. En la educación pasó con la infraestructura pública. Aumentó bastante el monto de inversión sobre el PBI, pero después uno se enteraba de que esa plata iba a bolsillos de los amigos del poder. Eso significa que la inversión no se dio, se dio la financiación de algo que no se tradujo en realidad. Hubo un aumento de presupuesto educativo que no se vio reflejado en que los alumnos estén mejor preparados para salir a trabajar, a emprender, a comerse el mundo. Esto es lo que hay que lograr, que la inversión y el financiamiento estén, pero que sea real, que sea de calidad para generar trabajo, para competir con el mundo, para insertar a las personas en un mundo que es complicado.

Prometen crear cinco millones de nuevos puestos. En 2010, el kirchnerismo había publicado un informe que aseguraba que desde 2003 a esa fecha se habían generado justamente cinco millones de empleos. ¿Eso es lo que vamos a vivir los argentinos nuevamente?
Yo tengo un poquito como modelo esos resultados. Esos resultados son reales, tal vez hay que ver el número fino, inclusive pueden ser menos, 3,5 millones. Hay una parte que es una formalización. Son 5 millones cuando uno piensa incluyendo a los que son formalizados. Hay algo de realidad, también es cierto que se había caído en un pozo en 2001, 2002 y 2003 y luego se rebotó. Entonces, partir de esa base es un poco engañoso, cosa que no ha sucedido ahora. Este gobierno ha trabajado fuerte para no caer en ese pozo que sistemáticamente tuvo a la Argentina en 1982, 1989 o 2002 para después resurgir. Ha pasado una cosa plana. Por eso los datos de empleo ahora no están creciendo. Sí hubo algunos sectores en donde hubo problemas, sobre todo en la construcción. Pero el punto es que los años 2004, 2005, 2006 y 2007 fueron buenos en la creación de empleo formal y eso también nos muestra que es posible.
Si sucedió una vez puede suceder otra vez, lo que sí creemos es que algunas de esas políticas que se hicieron en ese momento después generaron el estancamiento. Lo que queremos es generar ese momento, esa creación fuerte de empleo y que sea sostenible en el tiempo. Es decir, no generar rápidamente y después entrar en una meseta. El tema es cómo hacer eso simultáneamente.

Hoy el empleo público tiene un fuerte peso. ¿Cómo harán para fortalecer al sector privado?
El set de políticas que estamos preparando son para el sector privado: simplificación y rebaja de impuestos, progresividad tributaria, que todas las empresas tengan ciertas facilidades, pero sobre todo, las micro y las pymes accedan a diferentes escalas impositivas.
La ley Pyme, Emprendedores, de Primer empleo... en fin, todo el paquete apunta a generar empleo privado. Lamentablemente, lo que pasó con el empleo público es que se usó y en verdad es una solución temporaria posible cuando no tenés otras ideas. Se lo llama el empleador de última instancia. Es conocido en el mundo, somos incapaces de generar empleo privado, por lo tanto hacemos la fácil dado que hay ingresos sobre todo a partir de los buenos precios internacionales, por lo tanto eso genera impuestos y podemos pagar empleo público. Lo que dice la literatura sobre ello es que es una mala idea porque en lo general no es sostenible. Te entra una mala época de precios internacionales y se te caen los impuestos, no podés sostener eso y entrás en un déficit como el de ahora. El empleo público va a quedar bastante estable, esto no significa que vaya a disminuir mucho.

Un reciente informe indicaba que un millón de jóvenes no estudia ni trabaja en el país. Pero usted sostiene que hay más persona en esa condición y llegan a 3,5 millones...
Nosotros lo que vemos, sobre todo cuando nos comparamos con países más avanzados económicamente, es que hay ni-ni en todas las edades. Sobre todo hay muchas mujeres que tienen 25, 30 o 40 que ya pasaron por un momento de procreación, embarazo y que siguen sin insertarse en el mercado laboral cuando probablemente tienen capacidades y aspiraciones.
Hay muchas mujeres que podrían y querrían pero notan cierta debilidad en la demanda laboral y por lo tanto ni siquiera lo intentan. Uruguay tiene una tasa de empleo de 14 y más años de casi 60 por ciento, Argentina está en 52 por ciento. Eso se debe, en gran parte, a la inactividad de las mujeres. Allá hay un sistema de cuidados y de guarderías de ayuda para la inserción laboral femenina, así la mayor parte de la población está en el mercado laboral teniendo relaciones de trabajo, de mercado y no exclusivamente doméstico. En este último punto no es que esas personas sean inactivas, pero sí desde un punto de vista social, muchas de esas mujeres serían más productivas en el mercado laboral. Eso es lo que hay que impulsar.

¿Cómo van a generar trabajo pero que no sea mal pago o de baja calidad?
Eso es importante. Podemos crear una sociedad con más empleo, pero algunos dicen que los salarios tienen que bajar sobre todo cuando uno piensa en sectores que tienen que competir con China y esas cosas. Hay otros que dicen que tratemos de mantener los salarios pero eso reducirá el empleo. Lo importante es generar este boom de demanda laboral, cuando esto ocurre pueden crecer las dos cosas simultáneamente, la cantidad de trabajo y los salarios reales. De hecho, en el período que dijimos que era interesante desde el punto de vista de los resultados, crecieron ambas cosas. Eso se puede hacer pero necesita de varias cosas: tiene que haber inversión en capital humano, experiencia, especialización de las personas en su trabajo. También tiene que haber inversión en capital físico, tiene que haber capital público, autopistas y aeropuertos que reducen los costos de transac ción.

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Sección Editorial

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Cristian Rojas
Cristian Rojas · Hace 1 mes

BASTA DE PARASITOS, QUE EMPIECEN A COMPETIR EN EL SECTOR PRIVADO PARA CONSEGUIR UN LABURO!

damian palomino
damian palomino · Hace 1 mes

El empleo público es el mas grande problema de los argentinos. Allí abrevan los que no tienen iniciativa, los flojos, los taimados, los inútiles, los que no quieren asumir riesgos, los que no quieren trabajar sábados ni domingos, los reglamentistas, los sin compromiso, pero eso sí, quieren vivir con el máximo confort y en un mundo en que el trabajo significa esfuerzo productivo (en sentido de resultado positivo no economico) los empleados públicos se categorizan como lacra social


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