En menos de medio segundo, sin exagerar, tecleando un par de palabras clave en cualquier buscador de Internet, aparecen varios millones de resultados (páginas webs, foros o blogs) vinculados a prácticas de adelgazamiento y dietas extremas relacionadas con desórdenes alimentarios. Las redes sociales se han vuelto una herramienta imprescindible para que los jóvenes con trastornos de alimentación como la anorexia o la bulimia, entre otros, reafirmen sus hábitos. Un estudio de la Mesa de Diálogo para la prevención de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) revela que el 60 por ciento de los pacientes que sufren estas dolencias recurre a Internet en busca de contenidos poco saludables.
Cómo adelgazar rápido, dietas extremas para bajar peso o cómo vomitar son las palabras clave que suelen teclear la mayoría de los jóvenes con TCA cuando se ponen delante del ordenador. "Lo que buscan es el apoyo en las redes, encontrar ese grupo de iguales. El problema es que el mensaje de estas webs va en contra de la salud y ese apoyo enseguida se desvanece al ver que empeora su salud. Y entonces, caen en un pozo", resume el psicólogo Eduard Serrano, coordinador de la Unidad de TCA del hospital Sant Joan de Déu y autor del estudio.
La mayoría de los pacientes buscan en internet cómo adelgazar rápido, dietas extremas o cómo vomitar
Los investigadores encuestaron a unos 300 pacientes con anorexia, bulimia, trastorno por atracón y TCA no especificado sobre la vinculación entre sus hábitos de búsqueda de Internet y su enfermedad. De los enfermos que reconocieron haber recurrido a la red en busca de contenido no saludable, el 31 por ciento averiguó "cómo adelgazar rápido", el 11 por ciento buscó "dietas extremas para bajar peso", el 5 por ciento "cómo vomitar" y casi el 11 por ciento para encontrar los llamados blogs y foros "pro-ana y pro-mia" (páginas pro-anorexia y pro-bolumia).
"Hay un enganche a los trucos para bajar peso. Es una dependencia a ese mundo, una obsesión que provoca mucho sufrimiento, pero les da un sentimiento de pertenencia a una comunidad patológica", razona Raque Linares, presidenta de la Fundación ABB de prevención de la Anorexia, la Bulimia y la Obesidad. El 85 por ciento de los pacientes comenzaron a buscar información de esta naturaleza cuando eran menores de edad y uno de cada cuatro lo sigue haciendo, sobre todo técnicas de adelgazamiento, dietas y experiencias de otras personas que siguen enfermas. Los expertos indican que son muy pocas las personas que recurren a la red para buscar experiencias de superación de los trastornos o información sobre centros de tratamiento.
Aunque este informe en concreto no incide en el tema, Serrano señala que otros estudios científicos corroboran que "los jóvenes expuestos al visionado de este tipo de páginas tienen más facilidad de desarrollar un descontento con su imagen corporal y una insatisfacción personal con su físico". De hecho, el 13 por ciento de los menores de entre 11 a 16 años de distintos países europeos navegan por contenidos que incitan a trastornos alimentarios, cuatro puntos porcentuales por encima de los registrados en 2010.
La Mesa de expertos asegura que existe "un vacío legal" a la hora de abordar este asunto y prohibir las páginas web con contenido perjudicial para la salud. Sin embargo, señalan, su equipo jurídico está preparando una propuesta para enviar al Congreso de los Diputados y que se pueda legislar en contra. Mientras tanto, los investigadores preparan una guía preventiva y acumulan denuncias para que sea un juez el que vaya prohibiendo, aunque sea una a una, estas páginas en internet.
La anorexia es un trastorno alimenticio que trastorna la relación de la persona con la comida. Se caracteriza con la obsesión por perder peso. La persona limita exageradamente la ingesta de alimentos al punto de poner en riesgo su vida. Se sufre además una distorsión de la percepción de la imagen.

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