Un grupo de jóvenes solidarios de Rosario de la Frontera llevó juegos, color y mucha alegría a la barriada más populosa de la Ciudad Termal: el barrio Ramón Abdala.
Desde el jueves pasado y durante todo el fin de semana cientos de niños disfrutaron de las actividades propuestas. Fue todo un éxito por la gran concurrencia de los niños, jóvenes y adultos del barrio, ubicado al norte de la Ciudad Termal.
Los autores de la iniciativa pertenecen al grupo Jóvenes en Acción y bajo el lema "La solidaridad cambia al mundo" llevaron el Circo Social al barrio Abdala con el fin de acercar alegría, diversión, juegos recreativos, charlas, obras de teatro y merienda.
Durante esas jornadas, se realizaron diversas actividades: actuación de payasos, juegos varios para niños y adolescentes y charla sobre las adicciones destinadas a jóvenes y adultos. El centro de reunión fue la escuela José Roberto Iriarte.
Todos compartieron también una merienda y cada jornada finalizaba entrada la noche con un gran fogón y la puesta en escena de una obra de teatro.
Los jóvenes buscaron dibujar sonrisas en los niños humildes no solo del Ramón Abdala, sino también de Las Tablistas y el módulo de 80 Viviendas.
Además de la animación y los juegos, el aporte de los jóvenes solidarios también se materializó en la entrega de golosinas para todos los chicos, entre otros.
Edgardo Chaig DOCENTE "Ver la sonrisa de un chico cuando es algo valioso: uno es el que da, pero también el que recibe".
Los testimonios
"A través de la caridad buscamos dibujar una sonrisa a los niños que más lo necesitan", comentó uno de los jóvenes que participó de las actividades.
"La verdad es que fue una muy linda experiencia porque ves otra realidad, muy distinta a veces a la que uno está acostumbrado. Ahí advertís que uno se queja mucho y no valora todo lo que tiene. Después de esta experiencia, tenés otra mirada", dijo una de las adolescentes solidarias.
"Ver la sonrisa de un chico cuando compartís un simple presente es algo muy valioso, uno es el que da, pero también el que recibe", sostuvo el profesor Edgardo Chaig, uno de los motivadores del grupo de jóvenes.
"Fue realmente lindo ver la cantidad de dulces y pan dulce que conseguimos juntar gracias a la solidaridad de nuestros amigos", afirmó el profesor.
Así, durante todo el fin de semana, los jóvenes se congregaron en la escuela Iriarte para armar las bolsitas y carteles con pequeñas frases esperanzadoras para compartir la alegría del dar.
A la hora de los agradecimientos, el grupo coincidió en "dar un gracias enorme a la escuela de Comercio 5009 Nuestra Señora del Rosario y la escuela José Roberto Iriarte por la inmensa ayuda".
Los jóvenes contaron que fueron numerosas las personas de la ciudad que los ayudaron a organizar esta actividad, ya sea con su colaboración como con las donaciones.
"Agradecemos a los grupos Soy Joven, Soy diferente; a los Boy Scouts, a la parroquia Nuestra Señora del Rosario y a todos los grupos juveniles que allí trabajan.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora