"Sentía que el corazón me salía por la boca". "Tenía mis manos como quemadas. Negras. Parecía que me moría".
Son solo algunas de las expresiones del empleado tabacalero que se recupera en Salta.
Juan Claudio Mamaní tiene 40 años. Es uno de los operarios que se habrían intoxicado en la planta de estufado de tabaco comunitario ubicada en la zona de El Tránsito, unos cuatro kilómetros al noroeste de la ciudad de Rosario de Lerma. El Tribuno accedió a dialogar un par de minutos con él mientras está internado en la unidad coronaria del hospital San Bernardo, de Salta capital.

¿Recuerda cómo comenzaron los síntomas y el día de su internación?
Venía de hace días con mareos y dolor en mis articulaciones. Pero ese día que caí enfermo transpiraba mucho de la nada y luego tuve vómitos. Me senté a un lado de la estufa, para tratar de recuperarme. Pero no estaba bien. Sentía que el corazón me salía por la boca. Avisé al encargado Cardozo y me fui a descansar, pero seguía vomitando. Cuando me vieron que estaba muy mal me llevaron en la camioneta de la otra encargada de la planta al hospital. Tenía mis manos como quemadas. Negras. Parecía que me moría. Luego me trasladaron a Salta. Me decían los médicos que estaba intoxicado. No entendía nada. Ahora me estoy recuperando, pero no me siento seguro de mí. Siempre gocé de buena salud. Todavía me siento mal.

¿Cómo eran las condiciones de trabajo en ese planta?
Las condiciones de trabajo en esa planta dejan mucho que desear. No me dieron nunca ropa para ese tipo de trabajo. Ni máscaras. No controlan nada. Hace mucho calor en esas estufas. Largan un calor muy fuerte. No se puede respirar bien. Aguanté en esa planta porque no tenía otro trabajo. Además, nunca me dijeron en las condiciones en que iba a realizar mi trabajo. Entiendan que tengo hijos y una familia que alimentar.

¿Volvería a trabajar con tabaco?
Las pulsaciones de mi corazón son bajas. Si salgo de esta no creo que vuelva a trabajar en ese lugar o con tabaco. Temo que queden secuelas en mi salud. Tengo miedo. No sé porqué. Los médicos dicen que estoy estable. Todavía no me dan de alta.

¿Otros compañeros suyos también se intoxicaron?
Los otros muchachos tenían los mismos síntomas. Siento mucho lo de Batallanes (fallecido). Era laburador. Entrábamos a las cinco de la mañana y salíamos a las cinco de la tarde. No entiendo por qué nos abandonaron. No tengo la culpa de haberme intoxicado. Yo iba a trabajar. Solo eso. Nadie del centro comunitario nos vino a ver. Me dejaron tirado como un perro.

¿Ocupaban algún producto para el tabaco estufado?
No. Por lo menos nosotros los operarios. Pero yo me limito a trabajar, a cargar los fardos y esas cosas. Pero sí observé en otras oportunidades como algunos compañeros se desmayaban de la nada. Caían como moscas. Después se recuperaban y seguían. Ahí tenés que seguir. No hay otra.

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