El proyecto del Ejecutivo nacional que propone la devolución del IVA a jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales con un tope de $300 mensuales, trae problemas de aplicación en el interior, especialmente en los pueblos alejados de los grandes centros urbanos donde los posnets son prácticamente inexistentes.
En Salta, por ejemplo, salvo en las localidades cabeceras de cada departamento, el pago con débito automático está aún muy lejos de ser una actividad cotidiana. En algunas zonas, después de varios años, aún no se logró facilitar a los beneficiarios de jubilaciones y pensiones el acceso a sus haberes, debiendo en algunos casos viajar varias horas para cobrar el dinero en las sucursales bancarias o estafetas postales.
La realidad es contundente: en los pequeños comercios de la gran mayoría de los pueblos del departamento Los Andes, San Martín, Rivadavia, Anta y Molinos, por nombrar solo algunos, y hasta en las localidades del Valle de Lerma cercanas a la capital, el débito automático no es usual por la carencia de posnets.
Vale recordar que el posnet es una terminal de venta electrónica que consiste en que el dispositivo del comerciante se contacta telefónicamente y por internet con un servidor remoto para establecer el débito o el crédito, según el caso.
En diciembre de 2014, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) confirmó la obligatoriedad del uso del posnet para todos los comercios del país independientemente de su facturación y del rubro, con el objetivo de combatir la evasión impositiva y a la vez frenar la demanda de dinero en efectivo, uno de los mayores problemas del Banco Central en los últimos años. Sin embargo, el uso de este dispositivo en determinados rubros es prácticamente inaplicable, según los pequeños comerciantes, porque implica, entre otras cosas, mayores gastos fijos.
En este punto, vale la pena resaltar que aún en las grandes ciudades algunos comercios, como en quioscos y almacenes, aún no son utilizados pese a las exigencias. El problema existe y resulta un verdadero dolor de cabeza para los locales más pequeños, situación que se agrava en el caso de encontrarse ubicados en las pequeñas poblaciones del interior. En síntesis, quedarían miles de jubilados sin acceder al beneficio de la devolución del IVA si no se toma en cuenta este aspecto de la realidad de los pueblos alejados de las ciudades y sembrados a lo largo de la precordillera, en el Chaco salteño o en la inmensidad de la Puna.

"Deje la tarjeta"

En los últimos tiempos no son pocos los registros de almacenes de pueblo, especialmente puneños, que para facilitar que los jubilados y pensionados puedan realizar compras con sus tarjetas de débito se las solicitan para luego "bajar" a las sucursales bancarias donde recuperan el efectivo correspondiente a las compras realizadas por el cliente.
Una situación a todas luces irregular, pero que le permite a los jubilados acceder a la mercadería en su poblado sin tener que afrontar los gastos de traslado hasta las poblaciones donde existen sucursales bancarias, pero que pone en riesgo la seguridad de su dinero. Es una transacción basada exclusivamente en la "confianza".

Ni conectividad ni accesibilidad

Marcelo Daniel Moisés, intendente de Apolinario Saravia, contó a El Tribuno que algunos comercios de ese pueblo incorporaron el posnet, sobre todo los más grandes. Sin embargo, aclaró que la problemática para hacer compras por este medio esta dada por la mala calidad de la señal de internet. "Aquí se ofrece medio mega, por lo que muchas veces la capacidad se satura y no funciona el servicio, es decir que no se pueden hacer las compras con débito".
A Apolinario Saravia llega gente de todos los pueblos de los alrededores, algunos de hasta 80 km para hacer sus compras y cobrar en los cajeros, de por ejemplo Manantial, Palo a Pique, La Florida, Agua Sucia y también de Coronel Mollinedo, Las Palmas y Monasterio, entre otros. "Pero si ese día el posnet no funciona, como suele suceder a menudo, la gente se va sin comprar con débito o bien tiene que tener el dinero en efectivo", explicó.
Por su parte, Carlos Fabián López, intendente de El Jardín explicó que en el sur provincial no son habituales las compras con tarjeta de débito, porque los comerciantes no tienen el equipo. "Normalmente la gente se traslada a la ciudad de Rosario de la Frontera, a unos 65 kilómetros, para hacer compras con débito. Lo mismo sucede con los parajes del interior, como El Espinal y fincas con poblaciones pequeñas. Creo que debería contemplarse esta situación para los jubilados del interior", contó el jefe comunal en diálogo con El Tribuno.

Devolución prorrogada hasta fin de año

Los consumidores continuarán percibiendo la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 5% para las compras con tarjeta de débito hasta el 31 de diciembre, con el fin de complementar las medidas de incentivo del consumo interno, según lo determinó el Gobierno nacional.
La normativa tiene por objetivo “incentivar el consumo interno” en la compra de bienes muebles o contratación de servicios que se abonen con débito.

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