Emilia Jazmín tiene 5 años y en una agradable noche del pasado 27 de marzo jugaba, junto a sus primas, en una plazoleta al frente de su casa del barrio Maderero, en el sector oeste de la ciudad de Orán.
Aproximadamente a las 20 se escucharon gritos de dolor y llanto y las primas corrieron a auxiliar a Jazmín que había quedado atrapada debajo del pasamanos de un juego que se desplomó sobre su cabeza. Las más grandes la llevaron a la casa y la familia vio que, por el golpe, había perdido un diente y no podían frenar el sangrado. Rápidamente concurrieron a la guardia del hospital San Vicente de Paúl, "pero no le hicieron una radiografía y solo recetaron dexametasona en gotas y paracetamol. Con eso la nena pasó la noche, muy dolorida y sangrando, por lo que la mantuvimos casi sentada para que no se ahogara", cuenta la abuela Gladys González a El Tribuno. Y explica que a la mañana siguiente, la madre la llevó a un odontólogo particular "porque para acceder a un turno en el hospital hay que hacer cola desde la madrugada y no podíamos descuidar ni un minuto a Jazmín", explica.
El odontólogo particular la observó y en el acto detectó que tenía quebradura de mandíbula, por lo que recomendó que el hospital hiciera la derivación al hospital Materno Infantil de la capital, donde finalmente fue revisada y se espera una fecha concreta para la intervención cuando llegue la prótesis que necesita.
"El cirujano infantil Omar Narváez, a quien le estamos muy agradecidos, le hizo placas y una odontóloga corroboró la quebradura. Por la hora no había ambulancia en el hospital, por lo que viajamos a Salta en forma particular y nos alojamos en la casa de un familiar", dice la abuela.

A la espera de una prótesis

Mientras Jazmín solo puede ingerir líquidos y está muy enojada porque tiene hambre y dolor, no quedó internada. "Estamos gestionado el pedido de una prótesis de platino. Había llegado una, pero no era apta por el tamaño. Tenemos que esperar que llegue la correcta para que la operen. En el hospital nos piden paciencia, pero eso no es fácil de entender para una nena", lamenta la abuela aunque se mostró esperanzada en que la criatura se recuperará y superará lo ocurrido.
Mientras tanto la familia como los vecinos recordaron que, mediante nota, presentaron un pedido de arreglo de la plaza y de los juegos.
"Lamentamos profundamente el accidente de la niña y por eso asistimos a la familia a través de la Cooperadora Asistencial, con un subsidio de 3 mil pesos", respondió a El Tribuno el secretario de Gabinete oranense, Juan Cruz Curá. El funcionario recordó que están llevando adelante un plan de arreglo de plazas y espacios verdes barriales que incluye los juegos infantiles entre otros detalles, para reacondicionarlos completamente ya que el uso genera un desgaste que requiere un mantenimiento que ya estaba aprobado y en marcha por la comuna.

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