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Carta de Lectores

Carta de Lectores

Repudio IV

Señor Director:

 

El secretario general de la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Jujuy, Daniel Alarcón, expresó su descontento ante lo ocurrido con los integrantes del centro de estudiantes de la facultad de ciencias agrarias y efectivos de la policía de la provincia. Realmente es inexplicable el accionar de la policía, ya que actuaron totalmente fuera de la ley. Entonces de qué estamos hablando, quiénes se harán responsables de este atropello infundado en contra del claustro estudiantil, alguien deberá dar respuesta al mal accionar de la policía que como ya es de público conocimiento actuó de muy mala fe.


 

Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Jujuy

Pascua

Señor Director:

 

Según narra el evangelio de Juan, “Pilato le preguntó a Jesús: Entonces, ‘¿tú eres rey?’. A lo que, Jesús, contestó: ‘Tú lo has dicho: Yo soy Rey. Para esto nací, para esto vine al mundo, para ser testigo de la Verdad. Todo hombre que está de parte de la verdad, escucha mi voz’. Entonces, Pilato le dijo: ‘¿Qué es la verdad?”. (Jn. 18.37-40). Y con esta pregunta, se termina el diálogo entre ambos. Y comienza la reflexión. ¿Habría servido de algo, que Jesús respondiera? Son muchas, muchísimas las cosas que Él podría haberle contestado. Tales, como: “Yo soy la Verdad. Soy el esperado de los tiempos, anunciado por los profetas en las Escrituras. La palabra de mi Padre es la Verdad y Yo soy la encarnación de su Palabra. Vine a dar a conocer a Dios y soy Dios. Soy Dios que se ha revelado, haciendo visible a los ojos del mundo y de la inteligencia de los hombres mis atributos de poder eterno y divinidad. En Mí no hay falsedad, engaño, ni error. Yo soy el hombre sabio al cual todos los tiempos han buscado. Soy el mejor de los hombres, en mí no hay pecado. Yo soy más grande que Jonás, cuyo llamado al arrepentimiento de los pecados salvó a una nación entera de la ira de Dios. Y soy más grande que Salomón, cuya sabiduría al mundo entero deslumbró. Muchos profetas y reyes desearon ver lo que mi pueblo pudo ver, y no lo vieron, y oír lo que mi pueblo pudo oír, y no lo oyeron. Yo nací por obra y gracia del Espíritu Santo, por el que fui bautizado; resistí a las tentaciones del Malo, anuncié el Reino de los Cielos, enseñé, advertí, aclaré, iluminé y puse límites a los desbordes de los hombres. Yo sané a los enfermos, calmé las tempestades, caminé sobre las aguas, resucité los muertos, y personifico a la Providencia divina, ya que conozco todo el dolor y el sufrimiento de los hombres, a los que traigo paz, justicia y consuelo. Yo venceré a la muerte y al mundo, y mi Padre me glorificará, porque hago las cosas con su autoridad y porque soy el Salvador de los hombres y del mundo”. ¡Estas y cuántas cosas más podría haber respondido Jesús a la pregunta de Pilato! Pero, quizás, consideró que dicho personaje no merecía su respuesta, que no la entendería, o que el silencio era lo más conveniente para la posteridad.

 

 

 

Daniel E. Chavez DNI 12.161.930

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Enero de 2017

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