Comienza el segundo otoño de Gerardo Rubén Morales como Gobernador de Jujuy. La estación dorada llegará con su carga de días templados y la hojarasca seca cubriendo las veredas las plazas y los campos. Y con ella, los placeros, las amas de casa y la realidad, barrerán por las veredas viejos verdores apagados, algunas ideas caídas en desgracia, anuncios caídos en el olvido y varios funcionarios en desuso, para preparar la llegada de nuevos brotes a partir de la segunda mitad del año. Al menos ésa es la idea de los cambios estacionales. Aquel primer otoño del 2016 lo encontró exultante al GM, dueño absoluto de todas las victorias, de la confianza de la gente y una gran esperanza en el cambio. Todo se aplaudía, todo se perdonaba, y se soslayaban las dudas más punzantes. El GM supo extraer todo el beneficio que ese tiempo le ofrecía, les sacó jugo hasta a las piedras, convenció a muchos jujeños que después de la herencia recibida, prácticamente a él le tocaba refundar la Provincia y rearmarla casi desde cero. En eso se comportó como casi todos los políticos tradicionales. Pero conformó un equipo de gobierno casi exclusivamente rodeado de funcionarios de su extrema amistad, confiando más que en cada uno de ellos en su propio riguroso poder de mando y comando. Igual muchos le fallaron. Maniobró para cambiar la conformación y la orientación de la Justicia, y confió el Parlamento a su vicegobernador peronista del Frente Renovador massista y a una mayoría heterogénea que se fue armando con tropa propia y con desertores que llegaron saltando desde diferentes vertientes. La cereza sobre esa ensalada de frutas, fue el encarcelamiento de su acérrima enemiga, la jefa tupaquera Milagro Amalia Ángela Sala Leytón de Noro, y detrás de ello, instalar –a medias- la certeza de tener una provincia con unión, paz y trabajo. Algunas cosas le salieron muy bien. Otras, no.

 

Sala en otoño

Este otoño, el factor Sala aparece convertido en un terrible dolor de cabeza provincial, nacional e internacional que alimenta la cefalea del presidente Mauricio Macri y gran parte del gabinete del PRO. Las diligencias judiciales y las maniobras políticas subestimaron la capacidad de reacción y de contraataque de tupaqueros y kirchneristas, que lograron alumbrar una víctima entre rejas, convertida en estandarte (que unos usan honradamente y otros aviesamente), para volver a la pelea. A los mentores de esta canonización de la señora Sala, no les importa que piensan los jujeños, ni el sondeo que entregó hace horas la encuestadora Aresco, de Julio Aurelio, donde el 64% de los entrevistados está de acuerdo con la detención de Sala, y sólo el 19% que opina en contra. El mismo trabajo destaca que un 66% cree que la dirigente social podría profugarse si recupera su libertad y un categórico 74,2% está convencido que libre obstaculizaría la investigación en las causas que se le siguen. En cuestión de días, la SCJ debería dar a conocer su posición acerca de los pedidos de libertad, posterior a un informe que le requirió a la procuradora general de la Nación Alejandra Gils Carbó. No pocos creen que la funcionaria confesa ultraK, ya debería haberse excusado para dejar la opinión de la procuraduría, aunque no sea vinculante, para alguna voz menos parcial. La muletilla de la que muchos abusan, “todo está en manos de la Justicia independiente de la Provincia” tiene cada vez menos eficacia, sin embargo el sábado fue alimentada ambiguamente por el propio presidente de la Nación que opinó en la mesa de Mirta Legrand que Sala “está rindiendo cuentas del abuso de poder realizado durante los años del kirchnerismo”. “Es un caso federal”, agregó, y dijo celebrar que la justicia jujeña haya remitido las causas a la Corte de la Nación. Igual se recarga sobre el poder judicial jujeño la responsabilidad de acelerar los tiempos procesales y mostrarle a la Argentina –y al mundo- a través de juicios orales y públicos la suerte y verdad de la “megacausa” “Pibes Villeros”, la asociación ilícita y la defraudación al estado. Otros juicios de menor envergadura que amplificaron las desgracias judiciales de la encartada, se aceleran: uno es por las amenazas a policías –dos hechos- en la seccional 56 de Alto Comedero en octubre del 2014. Ya se conformó un tribunal integrado por Luis Kamada, Mario Puig (habilitado) y Antonio Llermanos como presidente de trámite. En otro, se dictó el procesamiento de Sala por lesiones agravadas por el número de participantes a otro dirigente Social, Luca Arias, quien falleciera semanas después, supuestamente de resultas de una feroz golpiza. En este caso, se dictó falta de mérito al entonces Ministro fellnerista, Luis Cosentini.

 

Y ahora Despouy…

Luces y sombras seguirán hasta último momento deprimiendo o animando el humor de GM con el caso Sala. Leandro Despouy, ex jefe de la AGN quien sufriera al lado del GM en carne propia un ataque violento de los tupaqueros en aquella visita a Jujuy en octubre del 2009, hace pocos días se retiró de su cargo en el gobierno de Macri como Embajador Plenipotenciario y Representante Especial para Asuntos de Derechos Humanos, para asumir en un cargo en Interpol, donde trabajará nada menos que en un equipo que analizará y determinará los casos de las “circulares rojas”. Nadie le saca de la cabeza al GM y a muchos radicales, que el ascenso internacional de Despouy, es un premio –aplaudido por la cancillería argentina- que deviene de una posición excesivamente “light” y de una  alineación súbitamente permeable los organismos como la OEA, la ONU, la CIDH y el Departamento de Estado de USA, que reclaman la libertad de la dirigente social por una supuesta detención arbitraria. Despouy,hoy casi un examigo del gobierno jujeño, reavivó sin embargo la vieja amistad  del GM con Ernesto Sanz, quien criticó al ex auditor de la Nación y refirmó hace horas su pensamiento, cuando definió: “si el prototipo de sindicalista es Roberto Baradel (SUTEBA), y de dirigente social Milagro Sala, acá no habrá crecimiento ni desarrollo”. Como sea, mucho del futuro del GM, irá atado durante este año al decurso y al final de los juicios que se avecinan.   

El culebrón PJ

Otoño traerá también la definición de la delicada situación del partido Justicialista distrito Jujuy. Citados por la juez federalMaría Romilda Servini, Jorge Landau, apoderado nacional del PJ, Celso Jaque, interventor designado, y Javier Hinojo, presidente del bloque de diputados provinciales del PJ de un lado, y Carlos Haquim y Nicolás Snopek, quienes desconocen la intervención y reivindican para sí su condición de presidente y  apoderado del PJ local respectivamente, como referentes del frente renovador que conduce Sergio Massa, comparecieron frente al Secretario Electoral del juzgado, Rosendo Seguí. Trascendieron obviamente dos versiones de la reunión, ambas ya conocidas de antemano. El plazo para que se resuelva la cuestión vencerá este viernes, feriado. Si es favorable a la intervención, el haquimismo deberá hacer sus petates y abandonar la sede del PJ y Celso Jaque podría posesionarse de ella para continuar el anunciado trabajo de armar una interna. Si es al contrario, continuará la interna ya convocada por los renovadores que se coronaría con la votación de los afiliados en una nueva fecha, ya que la convocatoria para el 9 de abril es imposible. Mientras todos esperan, los tiempos corren y el enfrentamiento le va quitando un valiosísimo tiempo al peronismo de Jujuy y la posibilidad de tener las cosas claras, para comenzar a armarse y entrar a la contienda electoral de forma tal que le permita comenzar a recuperarse de la espantosa derrota del 2015. O al menos, no perder más de lo que ya perdió. La novedad de la semana la aportó José Luis Martiarena, del llamado Frente de Renovación y Militancia Justicialista, que a pesar de un esfuerzo dialéctico por conservar cierta equidistancia, no evitó el detalle un tanto torpe convocar a una conferencia de prensa a través de voceros del vicegobernador. Luego ya explícita fue su definición acusando a la gestión de Eduardo Fellner de haber compartido un estado paralelo con una agrupación social y política, y al interventor Jaque, de estar trabajando para posicionar al ex gobernador como candidato de una lista única. Hizo suyo textualmente el discurso del massismo jujeño. Surge inevitable advertir el posicionamiento que a su vez prestamente fue utilizado por el massismo.

 

Internas para todos… y todas

La interna peronista da para mucho: los anteriores jefes del PJ que durante dieciocho años evitaron internas, ahora las reclaman. El Frente Renovador instalado hoy en el PJ, surgido de una elección plagada de irregularidades y con la exigua participación de un 2% de los afiliados, también exige internas de manera inmediata. Pero aquellos, están en el llano. Éstos son oficialismo en el partido y en el gobierno. Aquellos esperan que el interventor normalice el distrito y garantice igualdad de oportunidades. Éstos siguen menoscabando al interventor y apuran elecciones desde su posición de privilegio. Tan revuelto está todo que el vicegobernador y titular del PJ desde el renovadorismo, insiste en asegurar que Celso Jaque armará una lista única con Eduardo Alfredo Fellner a la cabeza, y hasta se permitió la mayúscula sandez de afirmar públicamente que el interventor tiene sus oficinas en el diario el Tribuno de Jujuy, repitiendo seguramente los dichos de alguno de sus asesores muy malintencionado y faltándole el respeto de manera grosera al diario de la gente bien informada de Jujuy. Calma radicales… y massistas…

 

Preparatoria y algo mas

Hoy se realizará, inesperadamente bastante temprano, la sesión preparatoria del acto de apertura del año Legislativo, ordenada por la Constitución  Provincial para el 1 de Abril. La sesión posiblemente muestre las hilachas de las internas  peronistas y de la posición que los radicales asuman en el momento. Durante todos estos días se sucedieron innumerables conciliábulos de diferente calibre y calidad. En algunos se habló de una renovación de autoridades de la Cámara y de las comisiones de trabajo, que marque fuertes posiciones y se confine a los justicialistas a los rincones más oscuros de la Casa de Piedra. Otros prefieren la prudencia y evitar una declaración de guerra que podría alcanzar niveles impredecibles, justo en un año electoral y en el momento en que se avecinan serias dificultades en el manejo de la cosa pública. Aparentemente esta última posición sería la de mayor consenso. Igualmente, quizás hoy se presente oficialmente un nuevo bloque que integrarían las diputadas peronistas Mariela del Valle Ortiz y Alejandra Norma Patricia Armella, que se escindirían del bloque original que las llevó a sus bancas desde el ex Frente para la Victoria y que aún preside Javier Hinojo. La otra novedad, sería la antojadiza modificación del día de la sesión. Según deslizó extraoficialmente el presidente del bloque radical Alberto “Piqui” Bernis, se haría el viernes 31. La Constitución Provincial en su artículo 111, establece que el período ordinario de sesiones se inicia el 1 de Abril y termina el 30 de Noviembre. Respetuoso de ello el reglamento de la Legislatura, en su título tercero, capítulo XI, artículo 96, establece lo mismo. Se podrá decir que es una nimiedad, pero se trata de hitos emblemáticos del sistema democrático que se deberían observar con precisión democrática y unción republicana. No hacerlo produce ejemplos como el atropello perpetrado por Cristina Elisabet Fernández de Kirchner al negarse a entregar los atributos del mando a quien ganó las elecciones. Ella se fue por la puerta de atrás, y Mauricio Macri es igual el Presidente de la Nación, en plenitud de sus funciones, pero la expresidente será recordada, (entre otras cosas), por haber puesto su firma al pie de esa negra página de la historia política argentina. En una ocasión el gobernador Walter Basilio Brrionuevo demoró tres días el inicio del período legislativo, lo que le generó durísimas y fundadas críticas. Quizás aquí tampoco nada cambiaría para Cambia Jujuy, pero sería un acto caprichoso y contrario a la Constitución del Estado.

 

Los gremios en otoño

Los voceros oficiosos siguen avanzando con los globos de ensayo de los cambios en el gabinete –confirmando las especies que meses atrás comentábamos desde estas líneas-. Queda  todavía espacio para alguna sorpresa que sólo GM guarda in pectore. La duda ya planteada persiste: ¿cambios en serio o más enroques? ¿Los que no respondieron a las expectativas siempre recibirán el premio consuelo de un cargo seguro y un perfil más bajo? Mientras tanto, la puja con los gremios estatales seguirá. El paro docente se va desgranando lentamente y así será cada vez más. Y no por gestiones exitosas de los operadores del gobierno, sino por decisión de los educadores a los que cada día les cuestan más tres cosas: 1) sufrir el descuento de los días huelga, 2) hacerles caso a las dirigencias sindicales, infestadas de internas sangrientas,  conducciones erráticas y falta de autoridad, y finalmente, 3) luchar contra su propia y altruista  vocación de educadores, a los que les duelen las aulas vacías, más allá de la legitimidad de sus reclamos salariales. Mañana las autoridades jujeñas se sentarán a dialogar con los jefes sindicales, confiados en una nueva propuesta salarial. Se encontrarán en la mesa con una contrapropuesta conjunta que los gremios les llevarán y que ya tienen casi lista. Y así seguirán las idas y vueltas. Pero todo pasará seguramente, y bien o mal, este convulsionado final de verano se irá al olvido impreso en las hojas amarillentas de los diarios viejos, cuando el otoño a partir de esta medianoche instale su carga de nuevas noticias. Otra cosa serán, ya en este incipiente otoño, los paros de las CTA y de la CGT, que amenazan con ser masivos, y dejar al país el 6 de abril, envuelto en un día de silencios estridentes que tanto el gobierno nacional como el de Jujuy habrán de saber escuchar con absoluta sinceridad, y sin la soberbia tan característica que a veces el poder instala en los oídos de los gobernantes.

 

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