El fiscal penal Pablo Paz, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, solicitó que la causa por el crimen del enfermero Leopoldo Federico Núñez sea girada al Tribunal de Juicio a fin de que el único acusado, Franco Jonathan Corvalán, sea juzgado por el delito de homicidio calificado "criminis causa", acusación penal que prevé la pena de prisión perpetua.
En su pedido de juicio, presentado ante el Juzgado de Garantías 2, el fiscal sostuvo que Corvalán, un exconvicto de 28 años, mató a Núñez con "la finalidad de apoderarse de las pertenencias de la víctima, existiendo en consecuencia una conexión ideológica", en la cual la muerte del enfermero fue consumada "a efecto de concretar la apropiación de los elementos de propiedad" de la víctima.
En concreto, Paz sostuvo que entre la noche del 31 de agosto pasado y la madrugada del primero de octubre, Corvalán asesinó a Núñez en la casa de este último en el barrio Castañares, valiéndose para ello de un arma blanca, con la cual le asestó dos heridas a la altura del cuello.
"Se advierte a todas luces que su intención (refiriéndose al acusado) indudablemente fue producir la muerte, quería generar ese resultado, pues en ningún momento dejó de agredir a la indefensa víctima, quien inútilmente trató de defenderse, como se advierte de las heridas que presentaba en sus manos", sostuvo el fiscal.
Según la autopsia, la muerte de Núñez se produjo por una hemorragia masiva, producto de la "sección de la carótida yugular izquierda", lesión causada por Corvalán con un cuchillo de mango negro y marca Tramontina, que posteriormente fue encontrado en el vehículo de la víctima.
En el mango del cuchillo, según los estudios realizados por el Servicio de Biología Molecular del CIF, se encontraron rastros del perfil genético del acusado.
También había huellas de Corvalán en la llave de luz del baño.
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