Un arma de guerra que tres semanas atrás fue sustraída del destacamento policial de Coronel Cornejo podría ser la misma que el pasado 18 del corriente fue utilizada durante una balacera que se produjo en el barrio Nueva Esperanza de Tartagal cuando José Luis "el Bicho" Orellana interceptó junto a otros cómplices a los ocupantes de una camioneta Eco Sport que era conducida por un hombre de 36 años, quien permanece internado en el hospital Juan Domingo Perón de Tartagal en delicado estado.
Si bien el hecho es investigado por la Policía y la Justicia Penal de Tartagal, podría tener otras derivaciones, impensadas en un primer momento, que con el correr de las horas comenzaron a develar un peligroso entramado en el cual podrían estar involucrados efectivos de la fuerza de seguridad provincial.

Evidencias

El enfrentamiento armado se produjo cerca del mediodía en el barrio Nueva Esperanza en la zona sudeste de Tartagal, cuando Orellana, un sujeto volcado al delito desde que era casi un niño y considerado de altísima peligrosidad, junto a otros dos cómplices cuyas identidades no trascendieron pero que responderían a los alias Antuco y Chicle, interceptaron la camioneta en la que iban Alfredo Liberato Rojas y otros tres acompañantes.
Orellana, según lo que pudo reconstruir la Policía, conducía un auto Toyota Corolla gris y le salió al cruce a Rojas en una de las esquinas de la humilde barriada. Con un arma poderosa en su mano habría disparado al menos 26 veces. Dos de los disparos impactaron en el cuerpo del conductor de la Eco Sport pero a la vez, el Toyota que conducía Orellana también recibió otro disparo con otra arma de grueso calibre en la parte delantera del techo. Orellana y la dueña del Corolla fueron detenidos y enfrentan graves cargos.
Cuando el personal de Criminalística dio con los dos rodados involucrados en el hecho comenzaron a surgir las primeras hipótesis que daban cuenta de que alguna de las armas utilizadas en el enfrentamiento era una ametralladora.
Los orificios que quedaron en la Eco Sport y en el Toyota Corolla fueron peritados y en ese momento, al menos a los peritos, no les quedaron dudas: eran de una de las armas más poderosas que utiliza la policía.

La desaparición

Según conoció este medio en forma extraoficial, pero de fuentes altamente confiables, tres semanas atrás en el destacamento de Coronel Cornejo había desaparecido una FMK 3, una pistola ametralladora que utiliza la Policía en caso de situaciones de mucha gravedad. El arma dispara 40 proyectiles por cada ráfaga y tiene un alcance de 100 metros.
Extrañamente y según confió la fuente, "cuando el oficial a cargo de Cornejo se dio cuenta de que el arma, los proyectiles y hasta un chaleco antibalas no estaban en la dependencia les dijo a los subalternos que les daba dos semanas de gracia para que aparecieran. Aparecieron pero en la balacera de barrio Nueva Esperanza".
¿Cuáles fueron las razones por las que la desaparición de un arma tan poderosa no se reportó en forma inmediata? Es un misterio. Tampoco se conoce a ciencia cierta cuál es el método de control y fiscalización que la Policía realiza con relación a las armas. Surgió, además, otra duda: si el de la FMK 3 (la ametralladora guardada en el destacamento Cornejo) es el único caso en el que delincuentes utilizan armas de la policía. Una versión no confirmada indica que, en realidad, las armas reglamentarias estarían siendo "alquiladas" por algunos uniformados inescrupulosos, versión que ya estaría en conocimiento de la cúpula policial.

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