Tomás de Arrigunaga y Archondo nació en Vizcaya, España, en 1760. Fue un militar y administrador colonial, que ejerció como gobernador de la Intendencia de Salta del Tucumán poco antes de la Revolución de Mayo, a la que se opuso tenazmente junto a otras familias salteñas.
Llegó a Buenos Aires en 1776, con la expedición del primer virrey del Río de la Plata, Pedro de Ceballos. Lo hizo con el grado de mayor del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires.
A fines del siglo XVIII fue enviado con una fracción de ese regimiento a la ciudad de Salta, donde se afincó y formó su familia. Fue por tres veces alcalde del cabildo de la ciudad, en el que también ocupó varios otros cargos. A principios del siglo XIX fue comandante del batallón en Salta del Regimiento Fijo.

Gobernador

En 1807 fue designado gobernador de la Intendencia de Salta del Tucumán. Para la segunda invasión inglesa envió a Buenos Aires abundantes medios para la defensa del Río de la Plata, entre ellos gran cantidad de pólvora, plomo y dinero, pero en 1808 fue reemplazado por José de Medeiros.
En 1810, al llegar la noticia de la Revolución de Mayo, apoyó la causa realista; convenció al gobernador Nicolás Severo de Isasmendi, que en un principio se había pronunciado a favor de la Primera Junta de gobierno, de oponerse a la misma. Fue arrestado por su fidelidad al rey de España y por eso el vocal Juan José Castelli consideró la posibilidad de fusilarlo.
Al producirse la ocupación de Salta por el ejército realista de Pío Tristán, Arrigunaga aportó ganado y auxilios económicos, colaborando en el avance hacia San Miguel de Tucumán.
Después de la Batalla de Tucumán, la ciudad de Salta fue brevemente ocupada por una avanzada patriota y Arrigunaga fue arrestado y una parte de sus bienes incautados. Dicen que ofreció tal resistencia física que fue imposible trasladarlo a Tucumán. Aquí ayudó económicamente y organizó el servicio médico a los realistas en la Batalla de Salta.
Y cuando triunfó Manuel Belgrano y la ciudad quedó en manos patriotas, ocultó en su casa al obispo Nicolás Videla del Pino, naciendo entonces la leyenda del tapado.
Dicen que como don Tomás se negó a prestar juramento de no volver a levantarse en armas contra los patriotas, condición impuesta por Belgrano a Tristán para dejarlo volver al Alto Perú, no fue autorizado a dejar Salta. De todos modos más tarde huyó, se incorporó al ejército realista de la Pezuela y participó de la Batalla de Sipe Sipe, donde cayó derrotado José Rondeau.

En el Alto Perú

En el Alto Perú, Arrigunaga y Archondo ocupó varios cargos en la administración colonial, tanto en Potosí como en el departamento de Cinti.
Los patriotas mostraban asombro ante la firmeza en su posición realista, como la indulgencia que mostraba con los vencidos, después de haber abandonado todos sus bienes en Salta.
Al final de la guerra de la independencia solicitó al gobierno de Bolívar el pago por sus servicios militares y civiles y de los préstamos que había hecho al ejército realista. El reclamo fue rechazado, pero insistió, esta vez ante el gobierno de España.
Regresó a Salta alrededor de 1830, dedicándose desde entonces a tratar de recuperar sus bienes perdidos. Logró, al menos, la devolución de sus bienes inmuebles, entre ellos la casona de Caseros y Alberdi, que más tarde vendió para llevar adelante obras piadosas en la Catedral de Salta.
Murió en Salta en 1841 y fue sepultado en esa Catedral (vieja), al pie del Señor del Milagro.

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eudulio 56@outlook.com sanchez

Amigo Perez te digo que tienes razon,pero es un buen paso que al menos hoy estemos diciendo esto nosotros dos.nuestro pais esta lleno de esta clase de sinverguenzas.pero confio que algun dia les pediremos que expliquen de donde sacaron las tierras que hoy nos venden a los pobres infelices a precios que son imposibles de pagar y que no tienen porque vender.fijate que antaes de que el tucumano ladron de mitre hiciera la campaña al desierto ya se habian repartido las tierras..Amigo sigamos analizando y opinando.ALGUN DIA TRONARA EL ESCARMIENTO PARA ESTOS DESPOTAS INHUMANOS,...

Perez Jose Alberto
Perez Jose Alberto · Hace 7 meses

hay tantas familias cholas en Salta que tienen en sus antepasados sátrapas como este arrigunaba y archondo. Incluso hoy siguen moiviéndose en las estructuras de Poder y en el Poder Judicial. Contra esta gente no se puede luchar porque siempre están bien enquistados en el Poder


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