La biblioteca popular Domingo Faustino Sarmiento de Rosario de la Frontera es escenario de importancia sustantiva para la búsqueda del conocimiento y el desarrollo de la sociedad local, ya que pone al servicio de la comunidad libros y otros soportes de comunicación. Proporciona, además, herramientas que nos habilitan para conocer e interpretar mejor, y de manera autónoma, nuestro entorno social.
La biblioteca de Rosario de la Frontera sigue siendo actualmente una pieza crucial del sistema de educación e investigación, en su versión clásica de contenedora de libros y a través de su oferta de acceso a textos informáticos.
En un mundo donde la información se ha convertido en uno de los bienes más preciados para el crecimiento económico, social y cultural de los pueblos, contar con bibliotecas actualizadas y con modernos recursos técnicos resulta vital.
Sin embargo, el deterioro de las bibliotecas públicas expresa a las claras la falta de perspectiva de los gobiernos y la ausencia de una presión genuina de las comunidades respecto del valor de atesorar bienes tan importantes como son los libros y documentos históricos de distinto tipo.

Trabajo a pulmón

A pesar de ello, la biblioteca Sarmiento cuenta con un grupo de personas que trabaja de forma desinteresada por el afianzamiento de la misma en la comunidad, pero fundamentalmente para la recuperación del edificio, que data de principios del siglo pasado y presenta deterioros visibles.
"El edificio sufrió el deterioro propio del tiempo y a pulmón tratamos de mantenerlo", manifestó a El Tribuno el presidente de la institución, José Andrés Monteros.
Cuenta con 30.000 volúmenes de las más variadas disciplinas y está abierta a todos. El actual edificio, ubicado en la calle Melchora de Cornejo frente a plaza Independencia, data de 1910 y posee espejos, mesas y sillas bien conservados de esa época. Allí funcionan el museo histórico, arqueológico, antropológico y paleontológico, un museo del libro y una exposición de máquinas fotográficas.
Los miembros de la Comisión Directiva trabajan ad honorem y la biblioteca se mantiene con el aporte de socios, de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares y de la Provincia.

Actividades

El 6 de noviembre se celebra en todo el país el Día del Escritor y está previsto que ese día se lleve a cabo una actividad con presencia de escritores de la localidad.
Igualmente el 11 de noviembre se llevarán a cabo las Olimpíadas de Matemática con la participación de 60 alumnos del nivel secundario en sus instalaciones.

La creó para que la gente no se aburra en Termas
Sarmiento pensó que había que tener algo para hacer luego de los baños. Iniciativa privativa de los grandes hombres: crear una biblioteca que 130 años después siga siendo la más importante de toda la zona.
Eso fue lo que hizo el entonces expresidente Domingo Sarmiento en oportunidad de visitar las termas de Rosario de la Frontera, en 1874.
Ampliamente reconfortado por las propiedades curativas de las aguas calientes, consciente del futuro que tendría ese histórico hotel, donde Domingo pensó que a la gente le pasaría lo mismo que a él: se aburría luego de los baños.
Claro, a siete kilómetros del pueblo, sin vehículo a disposición, sin radio ni televisión ni internet, el inquieto autor de Recuerdos de Provincia se aburría horrores. Y visitar el pueblo o tampoco era muy seductor que digamos.
Así que pensó en dotar al hotel de una biblioteca y se comprometió a donar un ejemplar de cada una de sus obras cuando estuviera de regreso en Buenos Aires.
Así nació la biblioteca Sarmiento, que se llamó así por moción de un lugareño y en homenaje al expresidente de visita.
Don Domingo cumplió y envió los libros a su tiempo. Lamentablemente, no se conserva hoy ningún ejemplar.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora