La viveza criolla da para todo. El país habla de Cayastá, la pequeña localidad santafesina donde fueron capturados Martín y Christian Lanatta y Víctor Schillaci, los prófugos condenados por el triple crimen de General Rodríguez. Ni lentos ni perezosos, desde el área de Turismo ya lanzaron la nueva promoción para que visiten el lugar: "Un pueblo que te atrapa". Además, aseguraron que la idea es crear un tour para mostrar dónde estuvieron los fugados y en qué lugares se escondieron. Por su lado, el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, anunció ayer que la recompensa de 2 millones de pesos por los tres delincuentes se repartirá entre varias personas que aportaron datos y ayudaron a dar con los prófugos.
El funcionario provincial afirmó que el dinero ofrecido por los tres presos que habían huido del penal de General Alvear el pasado 27 de diciembre no se entregará a una sola persona. "Se están verificando todas las noticias que se tuvieron y en los próximos días seguramente tendremos novedades sobre el pago de la recompensa", adelantó Ritondo.
En declaraciones radiales, explicó que el dinero se va a dividir porque fueron varias las pistas que se obtuvieron a lo largo de los quince días de fuga que se pudieron comprobar y sirvieron para atrapar a los condenados por el triple crimen de General Rodríguez.
Según sostuvo, la recompensa será para quienes hayan brindado "pistas comprobables que hayan sido favorables para la investigación". El lunes, tras la detención de los prófugos, un trabajador de la arrocera santafesina donde fueron encontrados afirmó que reclamará el dinero: se trata de Martín Franco, quien fue tomado como rehén por los delincuentes poco antes del desenlace de la fuga, pero que previamente había dado aviso a la Policía. En similares términos se expresaron el sábado pasado el peón Luis María, del campo donde fue capturado Martín Lanatta y un baqueano llamado Juan Carlos, que facilitó caballos a efectivos de la Policía santafesina para que pudieran adentrarse en terrenos no aptos para el tránsito con automotores, para de ese modo poder consumar la detención.
"Purga" bonaerense
El gobierno de María Eugenia Vidal anunció ayer el pase a retiro obligatorio de siete comisarios generales que integraban la cúpula de la Policía Bonaerense. Los policías desplazados encabezaban las superintendencias de Seguridad, Seguridad Vial y Suministro. Los efectivos desplazados son: Miguel Ángel Maccario (Superintendencia de Seguridad de San Martín-Tres de Febrero), Oscar Eduardo Terminiello (superintendente de Seguridad Interior Centro), Gabriel Alejandro Lamónico (superintendente de Seguridad Interior Sur) y Miguel Ángel Alanís (superintendente de Seguridad Oeste).
La lista abarca también a Claudio Marcelo Blanco (Superintendencia de Seguridad), Claudio Alejandro López (director provincial de Suministro) y Rubén Alberto Lobos (responsable de la Superintendencia de Seguridad Vial).
Los trascendidos, finalmente concretados, apuntaban al malestar que había en el seno del Gobierno bonaerense con la fuerza tras el escándalo que desató la fuga.

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