Dos de los productos con mayor importancia en la canasta básica alimentaria (CBA), las carnes y las verduras, aumentaron en Salta más de un 50% en el último año, ubicándose por encima de la inflación reconocida por el Gobierno nacional: 42% en ese mismo período. Se constata, de esta forma, que avanza la erosión del poder adquisitivo.
Según un estudio del Isepci, los gastos en almacén, otro de los componentes destacados de la canasta, también atravesaron un incremento sensible, del 33,94%. Si bien fueron los que menos subieron, lo hicieron de manera sostenida en prácticamente todos los meses desde junio de 2015. Se toma la canasta básica alimentaria como el umbral que determina quiénes están por debajo de la línea de indigencia.

Carnes

Los precios de carnicería se incrementaron 54,53% desde junio de 2015, siendo el mes de mayor suba diciembre, cuando se registró un salto del 31,81%. En este rubro, el segundo período mensual con más aumento fue agosto del año pasado, con un 6,98%, seguido por el recientemente finalizado junio, que registró un 5,80% de incremento.
En Salta, los gastos en carnicería para la canasta básica alimentaria de una familia tipo se situaban en $1.230,27, mientras que en el mismo mes de este año ese monto se elevó a $1.901,10. En la consideración de variaciones durante ese año, hubo aumentos en seis períodos y en los cinco restantes se detectaron mermas. Sin embargo, el 54,53% de suba acumulada se explica por las diferencias entre los porcentajes de aumento y los porcentajes de disminuciones en los precios.
Como ya se ha dicho, solamente en diciembre se sufrió una suba del 31,81% en los precios de la carne. El mes que tuvo la baja más significativa fue febrero, con un exiguo 3,32%. Los otros períodos en los que se dieron caídas en los precios fueron septiembre, enero, marzo y mayo. Este último, el antecedente más reciente de una baja, implicó una merma del 0,27% en los precios de la carne.
En mayo, un kilogramo de asado costaba $101, mientras que en junio escaló a $110, sufriendo un aumento del 8,91%. El kilo de nalga y cuadril, ambos cortes con un costo de $120, se mantuvo intacto en los dos últimos meses, la falda pasó de $90 a $100 y la carne picada, de $83 a $90.

Verduras

El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) realizó encuestas en 219 comercios barriales, consultando por 50 productos. La cantidad de precios relevados fue de 3.822 y se abarcó siete zonas en 79 barriadas de la capital provincial. Admite un margen de error del 2,75%.
En cuanto a las verduras, las mediciones no son muy disímiles aunque se presentan diferencias en la forma que se dieron las subas en el precio. El aumento total entre junio de 2015 y junio de 2016 fue del 51,52%. El mes de más encumbrado incremento fue mayo, con un 11,98%, seguido de enero con un 10,18%. A diferencia de la carne, en diciembre los precios cayeron en un 3,82%.
A mediados de 2015, los gastos en verdulería de una familia tipo se situaban en $463,30, mientras que el mes pasado cerraron en $701,99. Entonces, sumando los gastos en carnicería y verdulería actuales, una familia de dos adultos y dos niños destinaría por mes $2.603,09.
El comportamiento de los precios de las verduras no fue igual que el de la carne. Como ya se ha visto, la segunda tuvo períodos de subas siderales -como diciembre- que fueron atenuándose con meses de mermas pequeñas. En cambio, el más de 50% de suba acumulado en un año de las verduras, se dio de forma paulatina, registrando solo tres meses en los que hubo disminución. Además de la baja en diciembre, en setiembre y marzo también hubo caídas en los precios.
Comparando los dos últimos meses -mayo y junio-, la acelga fue una de las pocas verduras que disminuyó su precio, aunque solo cinco centavos, pasando de $18 a $17,95 el kilo. La cebolla fue la que más se encareció, saltó de $12 a $16 el kilo. También subió el zapallo.

Almacén

El tercer concepto que resulta elemental para la conformación de la canasta básica de alimentos (CBA) es el de los gastos en productos de almacén. En ese caso, y siempre tomando el mismo tramo temporal de un año, el aumento total redondeó un 33,94%. Mientras que en junio de 2015 este tipo de erogaciones se situaba en $1.419,28, en el mes pasado se posicionó en $1.901,04.
Los productos de almacén, a nivel de precios, son los que tuvieron el comportamiento más regular. En solo dos meses se registraron disminuciones en los aumentos: enero y febrero de este año. Y, al igual que la carne, diciembre fue el período con la mayor suba, registrando un 10,22%. Si a los $2.603,09 que suman los costos de carnicería y verdulería y los gastos en almacén, los productos de la CBA para una familia tipo se redondearían en $4.504,13.
Ese monto representa más de la mitad del valor del salario mínimo, vital y móvil, que desde mayo se estableció en $8.060.

La canasta básica total, por encima de los 10 mil

El dato corresponde a junio. En el último año hubo un crecimiento de 44,70% . La canasta básica total (CBT) estimada en junio último en $10.224,38 se elaboró a partir de un relevamiento de precios barriales en más de 200 comercios de la ciudad de Salta. El crecimiento de este indicador en el último año fue del 44,70%, por debajo de los aumentos de la carne y las verduras que excedieron el 50%.
Asimismo, en lo que va del año la suba acumulada en la CBT asciende a un 11,29%. La variación entre mayo y junio últimos fue de un 4,74%. Mientras que en el quinto mes del año la CBT se valuó en $9.761,43, en junio rebasó los 10 mil pesos.
Esos porcentajes, tanto el del acumulado del último año, el de lo que va de 2016 y el de los últimos dos meses, presentan los mismos comportamientos que registró la canasta básica alimentaria (CBA), que, como ya se ha dicho, se calculó en $4.504,13 en el pasado junio. En mayo, la CBA había sido de $4.300,19. La CBT actual, entonces, crece a un ritmo mayor que los salarios y por encima de la inflación reconocida por el Gobierno nacional, 42%.
La importancia de estos valores reside en que ambas canastas se utilizan para medir la pobreza y la indigencia. La CBA pone el umbral entre quiénes están por debajo de la línea de indigencia y quiénes no, mientras que la CBT hace lo propio con la línea de pobreza. Con estas cifras, la CBT se encuentra por encima del salario mínimo, vital y móvil, pautado en $8.060 desde mayo.
Cómo se calcula la CBT
El cálculo de la CBT se conforma tomando los productos alimentarios que se contemplan en la CBA y se les suman todos los bienes y servicios no alimentarios que son de primera necesidad, entre los cuales se destacan los servicios públicos tales como la energía eléctrica y el gas natural, los cuales sufrieron grandes incrementos en los últimos meses.
Hace un año, en junio de 2015, la CBT en Salta estaba situada en $7.066,16. Se mantuvo en menos de 8 mil hasta diciembre, cuando dio un salto considerable que la posicionó en $9.187,09, creciendo en un 16,78%. Luego de ello, durante enero y febrero tuvo una disminución, fueron los dos únicos períodos en los que mermó.
Desde marzo volvió el ciclo ascendente y totalizó un aumento de más de $1.300 en un trimestre. Se pasó de calcular la CBT en el tercer mes del año en $8.912,38 a que, a mediados de 2016, se posicione en $10.224,38. Se proyecta que la tendencia seguirá en alza en los próximos períodos.

El estudio

El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) elaboró el índice barrial de precios (IBP), con el cual construyó luego los costos de la CBA y de la CBT. "El IBP comenzó a realizarse en Salta a partir del agosto de 2012 a raíz de un convenio entre Isepci y Barrios de Pie", asegura el informe de más reciente publicación.
"La primera etapa del proyecto consistió en un censo de negocios que abarcó siete zonas de la ciudad de Salta, involucrando a cuarenta y seis encuestadores", rememora el documento.
"La cantidad de negocios censados fue 608; a parir de esta población se seleccionaron aleatoriamente 250 comercios y en septiembre comenzó a realizarse la encuesta de precios en los negocios seleccionados, el resultado de este trabajo es el IBP-Salta", dice.
Los últimos datos se extrajeron de relevamientos realizados en 219 comercios, en los que se consultó los precios de los mismos 50 productos que utiliza el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos para elaborar sus índices. En el último estudio realizado se registraron 3.822 precios distintos.

Salarios por debajo de la CBT

Los aumentos de precios ponen piso a lo pretendido por los trabajadores. En los últimos años, al momento de iniciar una mesa paritaria, suele tomarse como punto de referencia el crecimiento de la inflación. Se supone que los porcentajes de aumento de los precios vienen a ponerle piso a las subas salariales pretendidas por los trabajadores. Con ello se espera resguardar el poder adquisitivo de las remuneraciones.
Sin embargo, el comportamiento en el tiempo de la canasta básica también funciona como un parámetro para considerar la pérdida de valor real de los salarios y el nivel de vida de los consumidores. Si se toman en cuenta los resultados del índice barrial de precios y las CBT y CBA arrojados por el estudio del Isepci, hay que decir que los acuerdos paritarios de 2016 estuvieron por debajo del aumento del costo de vida.
Como se ha dicho, la CBT y CBA crecieron alrededor de un 44% en un año, y solo en el último mes aumentaron prácticamente un 5%. A pesar de ello, ninguna de las paritarias que se cerraron a principios de año alcanzó esa alícuota. El sector bancario, por ejemplo, uno de los que mayor suba conquistó, se quedó en un lejano 33%, muy por debajo de la inflación de 42% que reconoció el Ejecutivo nacional y del 44% de aumento de las canastas básicas.
Otros sectores, avizorando un panorama económico incierto, desdoblaron la paritaria en dos tramos. Tal es el caso de los docentes, quienes actualmente se encuentran negociando en la segunda mesa del año y que en el primer semestre consiguieron un aumento escalonado del 25%. El contexto actual se vislumbra complicado, pero ni el más optimista de los gremialistas se atreve a solicitar un aumento que esté por encima del 45%.
El comercio consiguió un aumento del 20% en marzo de este año, quedando pendiente que se rediscuta una segunda suba para la segunda mitad del año. La negociaciones se retomarán en septiembre pero difícilmente se supere la inflación y el crecimiento de la CBT.

Inflación declarada

El jueves último, el ministro de Hacienda y Finanzas de la Nación, Alfonso Prat Gay, reconoció que la inflación anual proyectada es del 42%, superando el 30% que habían recibido al asumir.
"Dejamos de reprimir la inflación, que era algo que hacía la administración anterior, y la inflación anualizada se movió desde un 30 por ciento, donde la tomamos, a un 40, 42%", aseguró el funcionario de Cambiemos.
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