La ciudad de Tartagal vivió un fin de semana totalmente atípico no solo por los festejos del Bicentenario de la Patria sino también por el éxito que tuvo la 20ª edición de la Carrera del Sol, Sun''s Race.
Hoteles, confiterías, boliches y estaciones de servicios, entre otros comercios, se vieron totalmente colmados de motociclistas, aficionados al enduro y turistas que llegaron para disfrutar de esta nueva edición de la carrera, que ya se convirtió en un clásico del norte salteño.
La prueba deportiva reunió a unos 220 competidores que llegaron a la ciudad de Tartagal desde casi todos los puntos del país.
Los beneficios económicos de organizar este tipo de evento quedaron para esta plaza norteña del enduro que, si bien no otorga puntaje a los competidores, ya es un desafío que ningún endurista argentino -profesional o amateur- quiere perderse.
José Butcovich, que dirige la organización Sun''s Race, explicó que esta edición superó ampliamente las expectativas. "Todo salió mejor de lo que esperábamos, con una carrera que no tuvo inconvenientes, salvo un mínimo incidente con un competidor al que tuvieron que hacerle un par de puntos de sutura y nada más. Uno de los competidores se perdió de ida hacia el super prime, entró por otro camino y dos desconocidos le sustrajeron del carro una caja de herramientas y un bidón con combustible, pero a los pocos minutos el personal policial recuperó todo. Los mismos competidores se sorprendían porque nos decían que era la primera vez que recuperaban algo robado en una competencia, gracias a la rápida acción de la policía", contó.
La cena de entrega de trofeos se realizó en un local nocturno de Tartagal, donde también se llevó adelante la elección de la reina del Suns Race.
Laila Ribovicz, hija de uno de los fundadores de la carrera junto a Oscar Mongelli, resultó electa la reina de la edición 2016.
La carrera se desarrolló en tres jornadas, desde la largada simbólica realizada en la plaza San Martín el viernes, hasta la partida de los últimos enduristas, que se produjo el domingo.
Las condiciones climáticas fueron las ideales, por lo que la Carrera del Sol le hizo honor a su nombre y dejó entusiasmados a los competidores locales de las categorías menores, ese semillero de enduristas con el que cuenta Tartagal.
Muchos amantes de este deporte se ilusionan con tener en pocos años un gran campeón salteño, salido de las categorías infantiles.

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