Cansado de los robos y de otro tipo de situaciones que afectan profundamente a la Catedral cafayateña, el sacerdote Roberto Aguirre contrató un servicio de seguridad privada para tratar de evitarlos.
Hace pocos días robaron del altar la Custodia, una pieza metálica en la que se coloca la hostia consagrada para adoración de los fieles. Con anterioridad, sustrajeron la imagen del Niño Jesús. Unas semanas atrás, una persona agredió física y verbalmente a un sacerdote y un monseñor, en plena misa.
Aguirre manifestó a los medios de comunicación, que es muy triste lo que sucede en esa localidad vallista. Contó que se ha perdido el respeto por los lugares sagrados. En una entrevista dijo, además, que muchos turistas usan el templo para cambiarse de ropa y se lavan con el agua bendita.

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francisco alvarez
francisco alvarez · Hace 10 meses

que exageracion che


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