En las últimas décadas, la cerveza se afianzó en la región como parte de su identidad. En este contexto, la labor de la industria y del trabajador cervecero creció en profesionalismo y en prestigio, y la industria en tecnología y calidad. Se trata de un noble oficio que supo renovarse sin perder su esencia y conservó intacta la pasión por el trabajo bien hecho.
El 19 de enero es la fecha que se instauró para homenajear a los trabajadores del sector y hace referencia a que un día como este de 1936 se fundó la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines (Fatca).
La corriente de elaboración de esta bebida, que comenzó a desarrollarse en el centro del país a fines del siglo XIX con los inmigrantes europeos llegó con fuerza a la provincia en 1958, año en el que nació Cerveza Salta. Este producto se transformó luego en "sinónimo de buenos momentos con amigos y en familia", según los propios consumidores.
Es así, que hace 68 años un centenar de cerveceros salteños fueron los responsables de elaborar esta bebida, en base una receta tradicional que combina maltas naturales, lúpulos europeos y agua en cantidades exactas.
Desde la compañía explicaron: "La Cervercera Salta dista mucho de aquel primer establecimiento. Su tecnología y método han certificado los más altos estándares internacionales de calidad, medioambiente, salud y seguridad ocupacional. Esto le permite estar a la vanguardia y elaborar cervezas que se disfrutan en todo el país".
Por su parte, Rodolfo Teseyra, gerente de Planta y uno de los empleados con mayor antigüedad en dicha empresa aseguró:
"Ser cervecero en nuestros días, ya no es lo mismo que 70 años atrás. Los trabajos ahora ya no son manuales y están altamente automatizados, lo que exige que el oficio requiera de grandes niveles de capacitación, preparación y experiencia".
El consumo de cerveza en el país aumentó 39,4% en la última década.
Si bien se trata de una bebida alcohólica que desde los 90 es líder en Argentina, hoy en promedio cada argentino toma 44,5 litros anuales de cerveza. Un verdadero récord.
Según los expertos, los consumidores se inclinaron por esa bebida por muchos motivos, entre los que se destacan su sabor, baja graduación alcohólica, porque favorece un disfrute más controlado y por ser refrescante, lo que la vuelve una constante en cada reunión de amigos, familiar y en los boliches y pub.
El arte de hacer cerveza
La cerveza es una bebida milenaria y noble, elaborada a partir de tres materias primas naturales: agua, cebada malteada y lúpulo.
Desde la Cervecera Salta explicaron que todo se inicia en la cocina, en donde se combinan distintas variedades de cebada cosechadas en campos con aguas argentinas.
“La cerveza rubia utiliza maltas rubias; mientras que la negra incorpora un porcentaje de maltas caramelo y tostada, que le dan su agradable e intenso sabor”, explicaron los expertos cerveceros salteños.
Luego detallaron que se le incorpora lúpulo, una flor que crece en climas fríos y que es responsable del amargor típico de una buena cerveza.
De este modo finaliza la formación del mosto cervecero y ya está listo para recibir la levadura, que generará de modo natural el alcohol y las burbujas de gas carbónico.
“Una vez que se cumple su ciclo de fermentación y reposo es envasada y distribuida en todo el noroeste del país”, dijeron desde la Cevecera Salta.
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Cada argentino toma 44,5 litros anuales de cerveza. Archivo


Una larga historia
La afición por el consumo de cerveza en Argentina fue introducida por los primeros inmigrantes europeos. Primero llegaron las marcas elaboradas en la vieja Europa, que venían en barco y eran consumidas principalmente por alemanes y británicos. Luego comenzaron a surgir las primeras cervecerías locales fundadas por extranjeros o por las marcas europeas. Algunos historiadores afirman que la primera fábrica de cerveza argentina comenzó a funcionar en 1744 en calle Moreno, de la ciudad de Buenos Aires.
También hay noticias de que en 1804 y hasta la revolución de 1810 funcionó junto al teatro Coliseo de Buenos Aires un establecimiento que servía cerveza fabricada por su propio dueño.
Una variedad para cada paladar
Las principales características de las cervezas rubia y negra. En la actualidad la cerveza es la bebida con alcohol preferida por los argentinos para compartir momentos y disfrutar con amigos o en familia. La provincia no es ajena a esta tendencia, muy por el contrario, el consumidor se torna cada vez más exigente.
Esto le ha permitido a la Cervecera Salta ganar terreno en muchas ocasiones, lo cual ha sabido acompañar diversificando su oferta, con alternativas que se adaptan a todos los paladares.
Por ejemplo, la Salta rubia es una cerveza lager, de cuerpo liviano y exquisito color dorado pálido.
Su bajo nivel de amargor y leves aromas frutados y a cereal logran un darle un sabor característico muy balanceado, suave y muy refrescante, ideal para acompañar picadas, pizzas, empanadas y comidas picantes.
La cerveza negra
La negra, por su parte, se destaca por su color y espuma oscura, persistente y cremosa, aroma a malta tostada y caramelo y un sabor levemente desplazado hacia lo dulce.
Su versatilidad la convierte en una cerveza disfrutable en toda ocasión. En este sentido, vale la pena resaltar que se adapta perfectamente a la gastronomía local y a las pizzas de fuerte personalidad, como la de roquefort o la de anchoas. También combina con guisos y carnes estofadas. En la mesa dulce, cerveza negra es una excelente combinación para acompañar postres cuyo ingrediente principal sea el chocolate.

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Sección Editorial

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Re KennethU
Re KennethU · Hace 10 meses

Me gusta la Salta Negra, no tanto la rubia.


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