La política económica, en su capítulo distributivo, será cuestionada por el embate gremial. El principal cuestionamiento vendrá de las tres CGT que están por unificarse el 22 de agosto próximo por medio de un Comité Confederal; pero antes, las entidades acordaron blindar los contratos de trabajo contra los despidos solicitando una ley protectiva, presionar con nuevas escalas para Ganancias de manera que el impuesto no impacte en los bolsillos y, rechazar las importaciones, porque pueden afectar por la competencia a fuentes de trabajo de producción nacional.
Es decir que hay dos agendas: la del Gobierno que ya trazó las políticas públicas de cara al achicamiento del gasto social y, la de las CGT orientada a evitar la recesión y a conservar el valor del salario de bolsillo.
Los equipos de Hugo Moyano (CGT Azopardo), Antonio Caló (CGT Alsina) y Luis Barrionuevo (CGT Azul y Blanca) ya trabajan para fundamentar la agenda laboralista que empezarán a negociar, si el gobierno le abre un margen para ello.
Por las dudas, los gremialistas ya organizaron una marcha conjunta y llevarán la agenda laboralista para hacerla visible al gobierno.
Cabe aclarar que entre las revindicaciones figura que Ganancias no alcance a los jubilados.
La dirigencia en su estrategia comunicacional del pliego empezaron a hablar el mismo idioma.
Caló había anticipado en una entrevista con La Voz del Interior el pedido de la doble indemnización el último domingo de febrero, lo que Moyano confirmó luego aunque dejó abierta la posibilidad de que pueda "ser con otras formas".
Doble indemnización
La doble indemnización rigió como parte de la ley de emergencia económica desde 2002 y fue modificada con sucesivos decretos presidenciales hasta su eliminación en septiembre de 2007 cuando se alcanzó el requisito previsto de un desempleo inferior a 10 por ciento.
Por su parte, el gobierno como un rayo, salió rápido a descartar cualquier blindaje a los contratos de trabajo.
"No es un tema que está en la agenda de hoy lo que propone Moyano", dijo en declaraciones periodísticas el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
"Me parece que hay que esperar", dijo, y limitó el problema a la construcción.

Desempleo

La iniciativa del blindaje laboral para la coyuntura creó diferencias. Para las CTA de Hugo Yasky y Pablo Micheli, la doble indemnización sería insuficiente. Creen que hace falta una ley que directamente prohíba por un año los despidos. La pérdida de empleos se calcula en 90 mil cesantías.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora