Pareciera que la crisis en la localidad fronteriza dista mucho de resolverse. Si bien se abonaron los sueldos de marzo al personal de planta permanente, la comuna sigue adeudando a los contratados. A esto se suman los retroactivos de 2015 y febrero de 2016 y el pago de la ayuda escolar.
Los argumentos del intendente Rubén Méndez son directos: la Provincia le adeuda los fondos de coparticipación para afrontar los pagos, pero en definitiva, ayer nuevamente la ciudad estaba sitiada por el reclamo de los municipales.
En este contexto de confusión, se sumaron reclamos y cortes de los taxistas por el aumento de impuestos municipales en un 200% y familias que exigen terrenos para vivir.
El lunes, el fiscal Armando Cazón pidió la intervención de la Infantería y en la tarde se liberó la comuna. Ayer, la casa municipal amaneció nuevamente sitiada y el magistrado exigió el despeje de la puerta principal para que ingresen a trabajar los que no adhieren a la medida y la gente que pretende hacer trámites. "Una cosa es el derecho de huelga y otra es el abuso de ese derecho. Como no se llega a un acuerdo, el imperio de la ley es la base en esta circunstancia y la voy a hacer cumplir a rajatabla", afirmó Cazón a El Tribuno.
Lo que dice ATE
Para Fermín Hoyos, delegado departamental de ATE, "que la Provincia no le haya enviado más dinero a la Intendencia no es fundamento. Tampoco sirve decir que la comuna percibe un escaso monto en concepto de impuestos municipales y actividades varias, cuando en realidad ingresan unos 150 mil pesos por día. Esto no se lo creen ni Méndez ni los 23 familiares que designó en diferentes áreas", disparó Hoyos.
Y abundó en detalles al remarcar que "un intendente no puede designar a sus parientes; eso no lo puede explicar ni defender y si además dice que no le alcanza lo que recauda para cumplir con los trabajadores, con mucha mayor razón no debe hacer incorporaciones".
Peaje y fumigación de ruedas
El combativo dirigente sindical aseguró que "Méndez se olvida de contarle a la prensa y a la gente que diariamente le ingresan alrededor de 150 mil pesos por "fumigar'' las cubiertas de los vehículos. Lo hacen desde una cabina instalada, a la vera de la ruta nacional 34, desde la época del exintendente Carlos Villalba. Todos los camiones que quieren entrar a Salvador Mazza deben pagar una fumigación de las ruedas para luchar contra el dengue. Lo hacen en el paraje Arenales, en la denominada Unidad de Cobro donde además funciona Rentas municipal que cobra el 3% del valor total de la carga. Por su parte, los conductores que entran por el acceso sur pagan peaje. Esto es insólito, pero sin embargo significa un ingreso de más de 4 millones de pesos por mes".
Hoyos se preguntó por el destino de esos fondos "porque es un secreto en qué cuenta se depositan. Lo único que sabemos es que ese peaje está a cargo de un hermano de Méndez. Solo con eso alcanzaría para cumplir con los trabajadores".
Ausencia de debate
La radical Cristina Cazón, vicepresidenta segunda del Concejo Deliberante, evaluó que "esta localidad sigue sitiada con el perjuicio que significa para los vecinos, especialmente el comercio de frontera. Para superar esta situación convocamos a los representantes gremiales, al intendente y a sus funcionarios, para el lunes 18 al mediodía. Esperamos una hora y media y no apareció nadie, por lo que nos tuvimos que retirar", contó.
Para Cazón, ese era el momento para que el intendente y su gabinete informaran con claridad los ingresos y a qué obedece la falta de pago. "Como Méndez no fue a la inauguración del período de sesiones el 1 de abril, pensamos que ahora era el momento para conocer la realidad económica y financiera del municipio. Pero nadie concurrió y para los 9 concejales que esperamos, incluidos los del oficialismo, fue una total falta de respeto y una clara demostración de que no hay voluntad política de superar esta situación", consideró la edil.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora