Cercada por la policía una terrorista accionó un detonador que tenía en el chaleco se sacrificó y un presunto yihadista murió ayer en un suburbio de París durante un asalto policial en busca del presunto cerebro de los atentados del viernes. El operativo permitió la detención de ocho personas. El gobierno francés identificó a la mujer como Hasna Aitboulahcen, de 26 años. Es el primer caso de una kamikaze en el país, cinco días después de que se registrara el primer atentado suicida de la historia reciente de Francia, con un saldo de al menos 132 muertos y 350 heridos y reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI). "Activó su chaleco de explosivos al principio del asalto", detalló el fiscal de París, que sólo ha confirmado esta muerte. Fuentes policiales aseguran que hay otro muerto. Al menos tres agentes resultaron heridos durante el operativo en un edificio del centro peatonal de Saint-Denis, al norte de la capital, donde se desplegaron militares, según fuentes de seguridad. El operativo comenzó a la 4,30 y concluyó siete horas después. Los vecinos escucharon tiroteos durante casi una hora en el barrio, completamente acordonado. "Había disparos (...), explosiones como de granada y ráfagas intermitentes", explicó Alexia, que fue testigo desde su ventana.
Dos aparatos que se dirigían de EEUU hacia París fueron desviados tras una amenaza de bomba. Ambos salieron de Boston.
"Parecía que estábamos en guerra", contó Hayat, de 26 años, que salía de casa de unos amigos en ese momento. Entre los detenidos, tres se hallaban en el interior del piso, dos en departamentos vecinos y otros dos en las inmediaciones. Uno de ellos, un treintañero que no quiso revelar su identidad, contó que prestó el departamento porque un amigo se lo pidió "como un favor".
"Un amigo me pidió alojar a dos de sus amigos por unos días", relató antes de ser esposado y detenido. "Me dijo que venían de Bélgica", yo "no sabía que eran terroristas", aseguró. "Les dije que no había colchón y me contestaron: "No importa, sólo necesitan agua y rezar", relató. Según una de sus amigas, llegaron "hace dos días".
El presidente francés Hollande se reunirá el próximo martes con su par de EEUU, Barack Obama, para tratar los ataques al EI en Siria.
Las autoridades pidieron a la población que evite salir de sus casas. Las escuelas permanecerán cerradas, al igual que los accesos al subte. Tampoco circulan colectivos ni tranvías.
Según una fuente policial, el blanco era el presunto cerebro de los atentados Abdelhamid Abaaoud, un yihadista belga de 28 años miembro del EI. Conocido también como Abu Omar Susi o Abu Omar alBaljiki, se lo busca desde enero como sospechoso de haber proyectado atentados en Bélgica, desde donde se habría organizado la matanza de París. También se busca a Salah Abdeslam, sospechoso de ser uno de los atacantes que ametrallaron el viernes varias terrazas de cafés y restaurantes parisinos junto con su hermano Brahim, que se hizo estallar. Este sospechoso podría estar prófugo, al menos que se trate de uno de los dos presuntos arrestados en Bruselas.
La terrorista que se inmoló durante los operativos en Saint Denis sería la esposa de Abdelhamid Abaaoud, el cerebro de los atentados en París.
Apuñalan a un profesor
Tres yihadistas apuñalaron ayer a un profesor de historia de una escuela judía en Marsella.
La víctima, se encuentra fuera de peligro, y la policía desplegó un gran operativo para dar con los atacantes.
Un profesor de Historia de una escuela judía de la ciudad de Marsella, en el sur de Francia, fue atacado con armas blancas por tres hombres, que le profirieron insultos antisemitas, gritando !Viva Alá!.
De acuerdo con el vocero de la Prefectura, Laurent Nuñez, la vida del profesor no corre peligro. La policía, desplegó un gran operativo en la ciudad, busca a los autores de manera enérgica.
Fuentes de la fiscalía citadas aseguran que los agresores dijeron pertenecer al grupo Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés). El nuevo ataque ocurrió a menos de una semana de los atentados que golpearon a París.
Una lata hizo explotar al avión ruso
La carga explosiva, el estopín eléctrico y la batería con su interruptor forman la bomba casera que usó el ISIS para derribar el avión ruso Metrojet
El grupo terrorista difundió ayer una imagen de la bomba casera que utilizó un miembro de su organización para derribar el avión ruso Metrojet, caído en la península del Sinaí, Egipto, el pasado 31 de octubre.
En el último número de su revista propagandística Daqib, el ISIS reivindicó la autoría del hecho y reveló cómo fue el artefacto explosivo que terminó con la vida de 217 pasajeros y 7 tripulantes. La fotografía muestra un explosivo de fabricación casera disimulado en una lata de bebida gaseosa sin alcohol. Las pericias de las autoridades rusas e investigadores internacionales coinciden en que fue una explosión en el interior de la aeronave lo que produjo su estrepitosa caída en esa península.
La carga explosiva fue puesta en la lata con un estopín eléctrico. La batería es fundamental para poder darle el choque eléctrico necesario al estopín para que detone la carga.
Las luces indican también si el interruptor se encuentra en cortocircuito o no, lo que provocaría una activación del estopín antes de tiempo al unírsele los cables.
Todo esto indica que hubo una persona suicida dentro de la aeronave rusa.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora