Guaraníes de la comunidad Zanja Honda tomaron la sede Tartagal del Instituto Provincial de Pueblos Indígenas (Ippis) para pedir la presencia del representante de esa comunidad, Gabriel Yaguari, y de autoridades provinciales.
Desde el pasado lunes permanecen en el organismo y reclaman la presencia del ministro de Asuntos Indígenas, Luis Gómez Almaras y del secretario del área, Enrique Rojo, a quienes les elevaron un petitorio tras la muerte de dos hermanos adolescentes de la comunidad, que fueron atropellados el pasado 17 de este mes por un colectivo interurbano de la empresa Urkupiña.
Hasta las últimas horas de ayer los pobladores no habían conseguido ninguna respuesta.

Piden obras concretas

Desde los primeros reclamos que iniciaron tras el accidente, los familiares de las víctimas y los vecinos, encabezados por el cacique Reynaldo Durán, piden obras que garanticen seguridad en el área norte de Tartagal, sobre la ruta 34.
La etnia guaraní de Zanja Honda reclama además la construcción de viviendas, proyectos productivos, proyectos de capacitación, herramientas de trabajo y la apertura de calles y espacios verdes.
La semana pasada cortaron la ruta durante 12 horas, ocasión en la que se hizo una concurrida reunión con autoridades municipales y el intendente Sergio Leavy se comprometió a colocar 800 metros de alumbrado público en el tramo donde residen unas 100 familias de la etnia guaraní y algunos criollos. Leavy se comprometió también a gestionar ante la Dirección Nacional de Vialidad la construcción de una ciclovía hasta la comunidad Yacuy, 15 kilómetros al norte de Tartagal, en el límite con el municipio de Aguaray, y la colocación de semáforos y reductores de velocidad sobre la cinta asfáltica

Sin apoyo

La tragedia que se cobró la vida de los hermanos Negrete impactó a toda la zona. Los estudiantes secundarios trabajaban en una ladrillera de la comunidad y ese día, cuando regresaban cerca del mediodía, un ómnibus que hace el recorrido entre Salvador Mazza y Tartagal los colisionó desde atrás y murieron prácticamente en el acto. Para los vecinos, este accidente a plena luz y en un día feriado indica que la unidad circulaba a alta velocidad para ganarle pasajeros a otra empresa que hace el mismo trayecto.
Los padres de los hermanos debieron aguardar más de 24 horas para que desde la morgue del hospital Perón les entregaran los cuerpos. La demora se debió a que en todo el Distrito Judicial del Norte, que comprende los departamentos San Martín y Rivadavia, no hay médico legal y se debe requerir la presencia de un profesional de Salta capital. "Todos esos trámites los hicieron la familia con ayuda de los vecinos, porque nunca apareció nadie del Ippis, ni siquiera el vocal guaraní y tampoco el ministro del área", se quejó el cacique Durán. Y agregó que "hace un tiempo habíamos hecho un petitorio y hoy otra vez repetimos el pedido esperando que de una vez por todas nos escuchen". El dirigente aborigen explicó que "hacer un trámite en la ciudad de Salta significa que tenemos que costearnos el viaje, la comida y la estadía porque el Ippis no nos da absolutamente nada. Sabemos que disponen de fondos, pero parece que es todo para ellos".

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