La Corte Suprema de Justicia de la Nación dispuso, a través de una acordada de tono perentorio, la habilitación y la puesta en funcionamiento en una semana del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta Nº 2, integrado por Abel Fléming Figueroa, Domingo José Batule y Gabriela Elisa Catalano, quienes habían sido designados hace varios meses por el Poder Ejecutivo Nacional. La demora para que el juzgado se ponga en marcha obedeció a la falta de espacio físico.
Para evitar dilaciones, la Corte dispuso que los tres magistrados serán asistidos provisoriamente "por la dotación de personal del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1" de Salta y que el Consejo de la Magistratura deberá apurar los trámites para que cuenten con personal y edificio propio. En la acordada firmada ayer por el plenario presidido por Ricardo Lorenzetti, se consigna que el Consejo de la Magistratura tiene previstos los créditos y los cargos necesarios para afrontar el gasto y que ya está en trámite el alquiler de un inmueble. De este modo, el máximo tribunal parece apelar a una situación límite para terminar con demoras injustificables. Ponen de relieve "el aumento constante de delitos, especialmente vinculados al narcotráfico, trata de personas, lavado de dinero y a la criminalidad organizada". Destaca también que el pedido de la habilitación urgente fue planteado por la Cámara de Apelaciones y el Tribunal Oral Nº 1 de Salta.

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Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 1 mes

Todo normal. En rigurosa sintonía con cuanto se resuelve en esta Argentina de locos, la corte suprema le da "tono perentorio" a la puesta en marcha del nuevo tribunal, una semana antes de la próxima Feria de Enero, después de que "hace varios meses" los nuevos jueces estaban designados.


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