Luego de varios años de prestar colaboración en el Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresarial (Iarse), Alejandro Roca, asumió en 2015 como director ejecutivo de la entidad que nuclea a más de cien empresas de todo el país. Estuvo en Salta en el marco de el seminario de Formación en Responsabilidad Social y Sustentabilidad para docentes que impulsa el Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresaria (IARSE) con el apoyo y acompañamiento del Nodo Norte Sustentable y del Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología de la Provincia de Salta. Bajo el concepto de generar desarrollo sin comprometer los recursos y oportunidades de las generaciones futuras, la sustentabilidad experimenta un crecimiento que cada vez suma más adherentes. Salta fue hace algunos días de un seminario itinerante propuesto por el Iarse en el que Roca actuó como uno de los principales expositores. La responsabilidad social en el norte y la realidad nacional de las organizaciones que encuentran en ella una identidad de marca conformaron parte del diálogo que el especialista mantuvo con El Tribuno.
¿Qué es responsabilidad social?
Cuando hablamos de responsabilidad social hablamos de una forma de gestionar cualquier organización, no necesariamente tiene que ser una empresa, que contemple las consideraciones sociales y ambientales en el proceso de toma de decisiones. Y la posibilidad de reportar los impactos de esas actividades sobre la sociedad y el medio ambiente hacia otros públicos.
¿Cómo se traslada a la realidad?
Si una pyme decide llevar adelante un programa de reducción de consumo energético o desechos, en el mismo proceso que tomó esa decisión está teniendo en cuenta no solo una decisión económica sino también ambiental. Si esa acción es efectiva y se reducen los consumos no solo se crea valor para la propia empresa sino que se genera valor ambiental para el conjunto.
¿Cuál es la actitud del empresario argentino con respecto a la responsabilidad social?
Creo que fue cambiando, mutando. La gran empresa, sobre todo las multinacionales, empezaron a ver que el concepto se bajaba como una demanda de las casas matrices. Algunas de estas grandes empresas argentinas son probablemente las líderes en este tema hoy. Por ejemplo existe una que lanzó recientemente un plan de viviendas para más de mil empleados. Las mismas vinieron a solucionar cuestiones habitacionales con muchísimas facilidades de pago. Este tipo de casos alientan a que obviamente las otras empresas también lo hagan. Lo que empezamos a ver ahora es el surgimiento de pequeñas pymes creadas con una finalidad de obtener lucro pero con una mirada de sustentabilidad que es transversal al negocio. En términos económicos, sociales y ambientales, es un proceso de gestión que pregonan o procura la triple creación de valores.
¿Existen datos o una investigación sobre este tema?
Lamentablemente no hay en Argentina muchas investigaciones al respecto. Como dato solamente se podría decir que existen 180 empresas que crearon formalmente alguna estructura de gerencia de sustentabilidad o de responsabilidad social. Diría que hay que multiplicarlo por diez a ese número en relación a quienes están llevando adelante algún tipo de acción. Es mucha mas la cantidad de empresas que lo están haciendo quizás sin saberlo a las que lo formalizaron.
¿Existe rédito económico en ejecutar políticas de este tipo?
Está claro que las empresas lo hacen con una finalidad de obtener más réditos económicos. Lejos de ser una publicidad, básicamente lo que están entendiendo las empresas es que si no empiezan a gestionar de esta manera no van a poder retener su gente. Dentro de nuestras empresas miembro, la dueña de una de ellas tenía la convicción de instalar un jardín maternal (hasta los 3 años) al lado de la fábrica. Gran parte de sus empleados eran mujeres y la iniciativa fue muy bien recibida. La misma fue establecida con buena calidad y presencia de profesionales como pediatras, nutricionistas y cocineros. Contrario a lo que se esperaba como un embarazo masivo, el nivel de ausentismo de las empleadas bajó considerablemente y otras ventajas para la empresa. No está disociado crear otros valores con los valores económicos, todo lo contrario. Mientras más cerca lo hagas de lo mejor que lo sabes hacer, más valor económico vas a crear. Nosotros contamos siempre que las aseguradoras están trabajando en programas de educación vial porque si la gente choca menos a ellas les irá mejor.
¿A cuántas empresas y organizaciones nuclea el Iarse?
El instituto tiene su sede en Córdoba con más de 160 empresas miembro de diferentes tamaños y sectores. Tenemos automotrices, aseguradoras, alimenticias, grandes, medianas y pequeñas. Básicamente, lo que aportan es una membresía anual que permite sostener un equipo de siete personas que estamos dedicadas todo el tiempo a esto. Una de las ventajas de que el Iarse esté en Córdoba y creado por cordobeses es que tenemos una mirada mucho más federal.
¿En qué consiste el seminario itinerante?
Tratamos de transferir a docentes de diversas localidades del país un conocimiento que hemos venido acumulando a lo largo de estos 15 años de trabajo que tiene el instituto y lo hacemos de manera gratuita. Es una forma de involucrarlos como agentes de cambio en sus cátedras, en sus aulas para que estos contenidos de responsabilidad social y sustentabilidad sean transmitidos a sus alumnos.
¿Cuál es la situación del norte con relación a este tema?
En este punto hay que destacar que en el seminario itinerante tuvimos un enorme apoyo de organizaciones vinculadas a la responsabilidad social. No hubiéramos podido tener el éxito que tuvimos con este seminario sin ese apoyo. Es muy interesante que se acerquen y vayan a conocer la experiencia de trabajo de un grupo de empresas locales, algunas de presencia nacional. Fuimos gratamente sorprendidos por la calidad de trabajo. Sería muy bueno que más empresas del norte se sumen a estos temas. El instituto tiene muchas herramientas de gestión gratuitas. Además de indicadores para hacer un autodiagnóstico.
¿Cómo pueden contactarse?
Una pyme puede contactarse y lo invitamos a hacerlo en www.iarse.org. Allí están disponibles materiales de gestión para que los usen. La única forma de aprender mejor sobre la temática es gestionando y llevando adelante proyectos.
¿Cuál es el gran desafío?
Tener mayor escala de organizaciones practicando la responsabilidad social y la sustentabilidad. Un camino concreto para lograrlo es apostar a las pymes porque son las que en realidad generan el 85% del empleo que hay en la Argentina. Lo que sucede con ellas es que es un poco más difícil llegar porque no tienen tantos recursos pero el abordarlas por medio de organizaciones intermedias es una buena salida. Y el otro camino es el de formar más formadores.

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