El ministro de Interior, Rogelio Frigerio, recibirá hoy a las 11 a los 23 gobernadores y al jefe de Gobierno porteño. La reunión es esperada con inusual expectativa no solo por sus protagonistas, sino también por los intendentes de todo el país que empiezan a sentir en las cajas de los municipios el rigor de la transición económica.
Las provincias plantean una urgencia: la devolución del 15% del impuesto a las ganancias que está retenido desde la estatización de las jubilaciones. La Justicia falló ya a favor de Córdoba, San Luis y Santa Fe; el presidente Mauricio Macri resolvió devolverlo gradualmente en cinco años. Para los gobernadores es un plazo inadmisible(o inmanejable).
Frigerio llevará otra urgencia: el acuerdo con los "fondos buitre". Aunque no se acepta que se trate de un "toma y daca", es la fórmula elegida por el Gobierno para salir del superávit reduciendo gradualmente la inflación y sin hacer un ajuste que termine en caos social. Esa fórmula requiere el voto de los diputados nacionales para dejar sin efecto la ley cerrojo, que impide el acuerdo con los holdouts. "Salir del default es como salir del Veraz", explica el Gobierno.
La sanción de una nueva coparticipación cumplirá en 2016 los 22 años de atraso, porque está prevista en la Constitución de 1994.
Hay una deuda histórica del Estado nacional con el interior. Seguramente, hoy se hablará de la cuestión, pero la emergencia financiera es despótica; la reducción en la recaudación de Ganancias, la caída de los precios de la soja y la disminución de las retenciones exigen soluciones inmediatas.

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