¿Hay decadencia en la educación argentina? Para algunos, el planteo de la existencia de una larga e inmodificable decadencia en la educación argentina suena cuanto menos, exagerado. Sin embargo, hay pruebas suficientemente categóricas que evidencian que la educación argentina está en crisis.
En efecto, la educación tiene como propósito fundamental, "formar" e "informar". Respecto de esto último, que parece lo más evidente, no debería dejar lugar a dudas que la educación argentina no cumple su cometido, porque la preparación que reciben los egresados es muy cuestionable, como lo pueden atestiguar quienes dan trabajo a los egresados de los colegios secundarios y los profesores universitarios que se enfrentan a alumnos que no saben escribir con ortografía aceptable, ni redactar, ni interpretar textos, para no hablar de las severas limitaciones en Matemáticas y otras disciplinas. En cuanto a defectos de formación, ésta obviamente debe proporcionar valores: tolerancia, respeto, compasión, apego a la Constitución. Sin embargo, las encuestas estarían mostrando que algo más de un tercio de la población se identifica con ideales autoritarios, o bien, con gobiernos que los han llevado a la práctica. Por otra parte, organismos de derechos humanos señalan que durante la última dictadura militar hubo 30.000 desaparecidos. Frente a la ola de sangre y de muerte que se abatió sobre la Argentina durante más de una década, cabe preguntarse, legítimamente, qué pasó con nuestra educación, que no fue capaz de consolidar una cultura democrática; cuanto menos, no estuvo en condiciones de inculcar sólidamente un valor tan fundamental cual es el del derecho a la vida, o, planteado en términos bíblicos y más directos, la consigna de "no matar".
Hace pocos días se hizo noticia un comentario de algunos maestros mostrando su rechazo a ser evaluados, con el argumento de que "hay cosas más importantes que resolver en educación, como el estado de los edificios". Realmente, sorprendió esta actitud, no por novedosa, ya que muchos docentes de la UNSa también se han manifestado de forma similar, sino porque la misma no hace sino evidenciar el temor a que se explicite lo que es "vox populi", vale decir, la necesidad de elevar el nivel de conocimientos de muchos de los docentes de Salta y la Argentina. Sin embargo, como dice algún refrán, "peor que admitir nuestra ignorancia, es que la descubran los demás". Sin duda, no es extraño que, luego de largas décadas durante las cuales no existieron desde el diseño de la política educativa iniciativas para mantener la educación argentina al nivel que alguna vez tuvo, la formación y actualización de muchos de los docentes se haya resentido, situación que por supuesto se proyecta a casi todas las áreas gubernamentales; pero, en cambio, sí es preocupante que una parte de los docentes no acepte lo obvio y condene a los niños y jóvenes argentinos a una educación menos sólida de aquélla a la que tienen derecho. Por supuesto, no se trata de agredir ni humillar a nadie y mucho menos a los docentes que independientemente de las limitaciones o no que enfrenten, merecen todo nuestro apoyo y respeto, por lo que los esfuerzos para jerarquizarlos no deben verse como un escarnio sino como lo que corresponde que sea, vale decir, un enorme emprendimiento que eleve el nivel académico de los educadores y un gran esfuerzo para prestigiar y fortalecer la docencia argentina. Naturalmente, no está en discusión que el nivel académico de nuestros docentes -que en muchísimos casos es sobresaliente- no agota ni muchísimo menos el problema educativo de la Argentina, problema que abarca aspectos que involucran, por ejemplo, la situación de las diferentes escuelas en cada uno de los departamentos y dentro de éstos, de algunas escuelas respecto de otras. Obviamente, está también el estado de los edificios, la deserción y el desgranamiento, y -­qué duda cabe!- el nivel salarial que siempre deja qué desear. Claramente, la problemática educativa abarca un conjunto de cuestiones que no pueden agotarse en un simple artículo porque rozan el planteamiento de la propia formación e información de los educandos, que es, cuanto menos, insuficiente para las necesidades actuales y aún menos contempla las necesidades a futuro, lo que podría perdonarse si se tiene en cuenta que no es fácil imaginar un futuro para la Argentina. Evidentemente, el abordaje de la educación, -además de la cuestión de la remuneración de los docentes, su formación y necesidad de actualización, el estado de las aulas, las horas de los docentes frente a alumnos, la calidad educativa y un largo etcétera- requiere interrogarse sobre la brecha educativa entre las distintas escuelas, aun las estatales, el elevadísimo desgranamiento y deserción, la conexión entre la escuela y los hogares y otro largo etcétera. En resumen, está bien que algunos docentes que minimizan la cuestión de su propia formación y/o actualización destaquen que eso sólo no agota el problema educativo.
La experiencia de países líderes en materia educativa, tal el caso de Corea del Sur, Ecuador y Finlandia, seleccionan para el ejercicio de la docencia a quienes obtienen los mejores promedios en la enseñanza media, aprueban el ingreso a la universidad y se gradúan en el plazo óptimo. Además, para ingresar a una cátedra, deben aprobar severos exámenes que se repiten periódicamente.
La jerarquización docente no puede ser vista como una censura o una degradación a la docencia, sino todo lo contrario, aún cuando los temas a resolver excedan en mucho al largo y penoso problema de la decadencia educativa de la Argentina, y mucho menos puede ponerse en discusión la imperiosa necesidad de sacar la educación argentina del estado decadencia que padece desde hace demasiado tiempo.

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Sección Editorial

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MARCOS SOLIS
MARCOS SOLIS · Hace 2 meses

SR ANTONELLI, DEBO DECIRLE QUE EL FRACASO DE LAS POLITICAS EDUCATIVAS SE DEBEN EXCLUSIVAMENTE A PERSONAS COMO UD, QUE CREEN QUE LA EDUCACION MEJORARÁ SOLAMENTE CON CURSITOS DE CAPACITACION Y EVALUACIONES A LOS MAESTROS. SE OLVIDA O POR LO MENOS INSINUA TIMIDAMENTE LA RELACION FUNDAMENTAL QUE TIENEN LA EDUCACION EN CASA Y EL PROCESO DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE. SE OLVIDA LAS DECADAS DE MAL ACOSTUMBRAMIENTO DE LOS SRES. PADRES QUE VIVIERON DE DADIVAS DEL ESTADO, DONDE LES HICIERON CREER QUE LA ESCUELA ES UNA SUERTE DE GUARDERIA GIGANTE EN DONDE SE ARROJA A LOS CHICOS PARA QUE NO MOLESTEN Y NO ANDEN POR LAS CALLES DELINQUIENDO, MALA EDUCACION DE PADRES QUE CUANDO EL HIJO SALE APLAZADO VAN POCO MAS EN CAPTURA DEL DOCENTE Y EL DIRECTOR. AÑOS DE MAL ACOSTUMBRAMIENTO SOCIAL DEL GRUPO SOCIAL, Y MALOS EJEMPLOS DE LA CLASE DIRIGENTE TODA INCLUIDO UD. QUE SOLO SIRVE PARA OPINAR Y NADA MAS. MIENTRAS NO SE REVEA LA FORMA DE MEJORAR LA FALTA DE EDUCACION DE PADRES HACIA LA ESCUELA, EL DESINTERES POR SUS HIJOS POCO PODRÁN HACER MAESTROS PARA LOGRAR UNA EDUCACION DE NIVEL. NO SE OLVIDE DE LOS POLITICOS, PESIMOS EJEMPLOS DE UNA SOCIEDAD CIVILIZADA, QUE USAN LA DEMOCRACIA PARA ROBAR, OBSERVEN A LOS ABOGADOS USAN SU TITULO PARA ENTRAR EN LA FUNCION PUBLICA Y A ROBAR SE A DICHO. NO COMPARA CON FINLANDIA SON PAISES CULTURALMENTE MAS AVANZADOS, ALLI LOS JUECES Y POLITICOS LADRONES NO EXISTEN, LOS PADRES SON TAN CULTOS COMO LOS MAESTROS, ESO GRACIAS A DECADAS DE BUENA MORAL Y COSTUMBRES, ESPERO QUE ESCRIBA CON REALISMO LA PROXIMA VEZ, HABLE MENOS Y HAGA MAS. QUE TENGA BUEN DIA.

JUANJO GAR
JUANJO GAR · Hace 2 meses

SIMPLEMENTE IMPECABLE, UNA GRAN VERDAD, HAY QUE HACERSE CARGO Y DEL VIEJO DICHO TAMBIEN "LA EDUCACION VIENE DE CASA"


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