Moody''s tomó por sorpresa al mercado con una nueva medida en torno de la deuda argentina bajo ley extranjera. La calificadora de riesgo decidió cambiar la perspectiva de "negativa" a "estable", aunque se mantiene en zona de default técnico, luego de que la Argentina no acatara la sentencia de la Corte del distrito de Nueva York en julio de 2014.
Pero, ¿por qué justo ahora Moody''s toma esta decisión? Los fundamentos que presenta en un informe escrito se enfocan en "cambios en el clima político". Luego de las elecciones presidenciales del 25 de octubre y el nuevo escenario de balotaje que se planteó entre Daniel Scioli y Mauricio Macri, la calificadora subrayó que "el apoyo popular al cambio de políticas es mayor de lo que se pensaba, factor que reduciría el riesgo de pérdidas más altas que las previstas por los inversores en los próximos 12 a 18 meses".
Si bien aún es incierto quién ganará el domingo 22 de noviembre en la segunda vuelta, los analistas de Moody''s proyectaron que cualquier ganador "incrementa la probabilidad de que el próximo gobierno busque hacer frente a las restricciones crediticias cada vez mayores", como la caída de las reservas del BCRA, la falta de acceso a los mercados, la inflación y el déficit fiscal.
Estas razones cambiaron dos perspectivas en torno de la deuda argentina en el exterior. Tanto la calificación de emisor de Caa1 del país y la perspectiva de la nota Caa2 de los bonos bajo legislación extranjera y los reestructurados bajo legislación local en moneda extranjera pasaron de negativa a estable.
Antes de las elecciones, la calificadora había advertido que sin arreglo con los holdouts el país no volvería a crecer, y que una mejora de la nota dependería de que se arregle el frente externo. "La calificación argentina está hoy en el puesto 17 dentro de nuestra escala de 21 escalones. Todavía está muy lejos de las diez primeras categorías de investment grade.

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