Los más de 9 mil habitantes de la populosa barriada Ramón Abdala, en la ciudad de Rosario de la Frontera, están acorralados por el consumo de alcohol y drogas, que aumentó considerablemente en la zona.
Un grupo de voceros de los vecinos se pronunció a través de una misiva pública que entregaron a los medios de comunicación y a las autoridades locales, en reclamo por la creciente inseguridad que se vive en el barrio.
Exigen que se cumplan las promesas para construir un destacamento policial en el barrio. Los vecinos aseguran que en reiteradas ocasiones y en épocas de campañas proselitistas, funcionarios les afirmaron que se emplazaría allí un destacamento policial para reforzar los controles.
Denuncian la inacción oficial, ante la ola de inseguridad que continúa creciendo. "En el barrio, más precisamente en la calle Tartagal casi Candelaria, ya hubo dos muertes", dijo Beatriz, vecina del lugar.
Por su parte, Sandra, otra vecina, expresó: "La droga y el alcohol ganaron el barrio, necesitamos urgente una repuesta por parte del Estado. Hay una zona indicada como peligrosa, en calles Tartagal y Candelaria, se realizan reuniones de bandas, practican sexo a la vista de todos y amenazan con diferentes armas a quienes tratan de evitarlo. Esto ya no da para más".
Nota pública
Ante esta situación, los dirigentes de la comisión directiva de la Asociación de Gestión Comunitaria del barrio Abdala elevaron a las autoridades locales una nota pública, rubricada por los propios vecinos, en la que piden de manera urgente la construcción de un destacamento policial y patrullajes frecuentes.
"Necesitamos a la presencia de las fuerzas de seguridad. Hay que poner fin a esta situación", expresó el presidente de la Asociación de Gestión Comunitaria del barrio Abdala, Rosario Leguizamón.
"Las autoridades no toman las medidas necesarias de acuerdo a las denuncias realizadas, reza la nota, que lleva la firma de un centenar de vecinos.

Menos delincuencia
En tanto, desde la Policía de la Provincia informaron que las patrullas en el barrio Abdala se hacen en forma periódica.
También señalaron que, de acuerdo a los registros que lleva adelante la fuerza de seguridad, hubo una disminución del delito en base al trabajo que se viene desarrollando en el barrio.
Igualmente, dejaron trascender que no se encuentran en condiciones de abrir un destacamento en cada barrio.:"El último que se habilitó fue la subcomisaría El Mirador, porque así lo dictaba el mapa de la ciudad", señalaron.
Cabe mencionar que el destacamento se ubica a 2 kilómetros del barrio Ramón Abdala y cubre un amplio radio de toda la zona norte, es decir incluye a 15 barrios aproximadamente con una población estimada en 20 mil personas.
"Esta inseguridad antes no se veía. Podíamos salir a caminar y no pasaba nada, Ahora las patotas hacen lo que quieren. Los chicos, casi siempre menores, están drogados y alcoholizados. En ese estado están descontrolados y hacen cualquier cosa. Nadie hace nada. Estamos presos en nuestras propias casas", dijo un grupo de vecinos que prefirieron mantener su identidad en reserva.

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