Han transcurrido 200 años de la Declaración de la Independencia política, económica y social de nuestro país, pero aún quedan muchos desafíos pendientes para consolidar una Nación próspera, equitativa donde prime la igualdad de oportunidades como soñaban los próceres de la patria.
En materia económica, Argentina logró en ciertos períodos de su historia desplegar todo su potencial productivo. Sin embargo, también sufrió profundas crisis en las que dilapidó parte de los avances logrados.
En las últimas décadas, nuestro país perdió el rumbo del desarrollo y sufrió una elevada volatilidad (auges y depresiones) que se tradujo en un creciente deterioro social. En los últimos cincuenta años, la tendencia de la pobreza, el desempleo, y la desigualdad ha sido creciente.
El año del Bicentenario de la Independencia nos encuentra una vez más con un escenario económico complejo. A poco de iniciar su mandato, la administración Macri tuvo que implementar medidas de ajuste para evitar que los desequilibrios macroeconómicos acumulados por la gestión anterior desemboquen en una nueva crisis. A pesar de que el Gobierno evitó el peor escenario posible, la aceleración de la inflación y la caída de la actividad han generado un nuevo aumento de la pobreza, el desempleo y, muy probablemente, de la desigualdad del ingreso en nuestro país. Según varias estimaciones, en el primer semestre del año la pobreza afectaría entre el 30% y el 35% de la población.
Y, más alarmante aún, aqueja en mayor medida a los niños: cerca del 40% de los menores de 18 años viven en hogares pobres, lo que reduce sus posibilidades de inserción en el mundo laboral aumentando las chances de que la pobreza se consolide intergeneracionalmente.
"El desafío que enfrenta Macri es recuperar un sendero de crecimiento, tarea compleja dada la pesada herencia económica recibida".
El principal desafío que enfrenta la administración Macri es recuperar lo antes posible un sendero de crecimiento sostenido, tarea compleja dada la pesada herencia económica recibida. Sin embargo, la meta del desarrollo con inclusión social excede a este gobierno. Para revertir el deterioro socioeconómico registrado en los últimos años se necesita romper el péndulo, consensuando políticas de Estado que sobrevivan al Presidente de turno. Retomando la cuestión de la independencia económica, es posible afirmar que dicho concepto ha mutado. Mientras que en el siglo pasado significaba alcanzar el autoabastecimiento local para no generar dependencia externa, hoy en día se asocia a una inserción internacional inteligente en la que la producción eficiente de ciertos bienes y servicios demandados por el mundo permita a las naciones adquirir más productos importados.
En el mundo globalizado del siglo XXI el mayor desafío consiste en lograr una inserción comercial ventajosa que no descuide el frente social interno. Y, para lograr esto último, es fundamental generar puestos de trabajo de calidad que permitan reducir la pobreza y la desigualdad en el ingreso. En particular, en nuestro país es necesario recuperar la movilidad social ascendente y la igualdad de oportunidades. En el 200 aniversario de nuestra independencia, 40% de nuestros jóvenes viven en hogares de escasos recursos donde las condiciones para progresar son, lamentablemente, inferiores respecto de las demás familias.
Ojalá que en un futuro no muy lejano, logremos una sociedad más equitativa donde las posibilidades de progresar prácticamente no dependan de las condiciones económicas del hogar donde nazca un argentino. Si logramos la igualdad de oportunidades entre los habitantes de nuestra nación, estaremos realmente cerca de alcanzar la "independencia" económica. Este debería ser el faro que alumbre las políticas de Estado.

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Ernesto Ordoñez
Ernesto Ordoñez · Hace 4 meses

Este zangano reclama "Politicas de estado" con la condicion de que esas "politicas de estado" son las que le convienen a el y su grupo economico. Juiiiiiiiiiiiiiiira basuuuuuuuuuura.


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