La posibilidad de depositar a partir de noviembre un cheque a través del sistema de telefonía móvil, así como la de abrir cuentas bancarias a través de aplicaciones en smartphones, son algunas de las reformas que encara el Banco Central. Sobre los desafíos para la transformación digital del sector bancario opinó Luis Battilana, gerente de la unidad de negocios Banca y Oil & Gas, Baufest.
El nuevo entorno digital está modificando la forma de relacionarnos y de hacer negocios. Los consumidores son cada vez más exigentes y demandan nuevas formas de contacto que se adapten a sus preferencias y a su vida. Estas transformaciones atraviesan todos los segmentos de la economía y la sociedad. En el sector financiero y bancario, ofrecer servicios es clave para enfrentar a la competencia.
Estudios de la empresa PHD Ventures revelan que el 66% de la población mundial se dedicará a la actividad en línea para el año 2020 y cada vez más personas realizarán transacciones bancarias a través de dispositivos móviles.
Sin embargo, el reporte The future of finance, de Goldman Sachs, afirma que el 33% de los millennials piensa que no necesitará un banco dentro de cinco años. En la Argentina, el 40% de la población ya realiza transacciones bancarias online y un 15% lo hace a través de smartphones, según un estudio de la consultora estratégica Bain & Company.
En concordancia con estos cambios de hábitos, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció modificaciones en su normativa para incentivar el uso de dispositivos móviles en reemplazo del dinero en efectivo.
El desafío no es menor: las áreas de IT deben rediseñar la arquitectura corporativa, la infraestructura y los procesos de desarrollo de software hacia un modelo multimodal en el que convivan procesos y metodologías tradicionales -necesarias para evolucionar y mantener los sistemas transaccionales o core del banco, fuertemente regulados- con procesos y metodologías ágiles, que integran y automatizan desde la idea hasta el uso de una aplicación -indispensables para llegar antes con múltiples canales de contacto a los miles de clientes de un banco-.
Sin embargo, con esto no alcanza. El mayor desafío que enfrentan es conocer en profundidad a sus clientes y la manera en que desean relacionarse con los servicios de la entidad. Para alcanzar este objetivo es necesario determinar el perfil de hábitos de consumo de los clientes -denominado Persona-, y elaborar el Journey map asociado a ellos.
Cada Persona representa a un grupo de clientes que responde a un conjunto de patrones de comportamiento y características personales comunes que van más allá de las segmentaciones tradicionales, usualmente basada en demografías. El Journey map es un mapa visual de los puntos de contacto e interacciones que tienen los clientes con los productos y servicios digitales de una entidad y que permite conocer cómo es la experiencia desde su punto de vista.
Sin embargo, es preciso también realizar un adecuado diagnóstico de la arquitectura, la infraestructura y los procesos de las áreas de IT, con el fin de trazar el camino que las prepare para responder de manera dinámica y elástica a la creciente demanda de productos y servicios digitales.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora