La escuela Arturo Illia, de Orán, está ubicada en uno de los barrios más vulnerables de la ciudad y a la misma asisten más de 1.000 alumnos a clases, en dos turnos.
La pobreza estructural en la que viven cientos de familias hacen de este sector de la norteña ciudad uno de los más complicados en cuanto a la necesidad de proveer ayuda social, asistencia sanitaria, contención y comida.
Las docentes contaron el viernes a los medios locales, que solo se hizo una etapa de las tres necesarias para desratizar el lugar.
Por ello, luego de subir un elocuente video de los roedores paseándose entre los alumnos a las redes sociales, tomaron la iniciativa de tapar, ellas mismas, los nidos de ratas detectados, con cemento.
Lo grave es que se sabe que cuando estos animales se animan a andar tranquilamente entre las personas es porque el lugar donde habitan está infestado de ejemplares.
Desde Supervisión informaron que hoy lunes, el martes y el miércoles no habrá clases en la escuela, porque desde la Municipalidad procederán a fumigar y desratizar la escuela, junto al necesario desmalezado del predio circundate.
"Vivimos en una zona llena de enfermedades, tenemos docentes con carpeta médica por dengue y encima aparecen ratas; estamos abandonados", sentenció una de las docentes a la que le ganó la impotencia, lo que se veía claramente reflejado en sus ojos.

Antecedente dolorosa

Cabe recordar que en esta escuela se produjo el hecho de bullying que concluyó con la muerte de un alumno el año pasado. Por eso las docentes, desesperadas, remarcaron que aún esperan la creación de un gabinete psicopedagógico en la institución.
Y reclamaron, junto a varios padres, que se cumpla la promesa oficial de contratar a cinco profesionales para que ayuden a contener a los alumnos. "El recuerdo del año pasado, cuando falleció uno de los estudiantes tras ser golpeado a la salida de la escuela por compañeros está muy fresco todavía", dijo una madre visiblemente molesta con la situación.
La docente Josefa Cardozo, por su parte, dijo que aún no se conformó el tan esperado gabinete psicopedagógico permanente, de cinco profesionales como se habían comprometido el año pasado.
Por ahora "nos prestaron una psicóloga, psicopedagoga, y una fonoaudióloga para atender los casos más urgentes, hasta tanto nombren a los profesionales", expresó Cardozo.
Hay que seguir esperando
Cuando fueron consultados a este respecto por los medios locales, funcionarios de Supervisión informaron que los cargos ya están creados y que solo falta que se designe a los profesionales titulares. Pero ahora habrá que atender un nuevo desafío: la desratización urgente de aulas y cocina, porque, se sabe, las ratas pueden llegar a contagiar numerosas enfermedades y al tratarse de una población infantil vulnerable, los riesgos son mayores.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora