Todos los días, más de 700 chicos del nivel inicial, primario y secundario asisten a la escuela República Argentina, ubicada en barrio Casino. Desde que se iniciaron las clases, está sin agua corriente de red y con el correr de los días la situación se va transformando en un problema grave.
La falta de agua que sufre el establecimiento, desde el 30 de noviembre, no solo afecta a los docentes y directivos sino también a los alumnos.
La utilización de los baños es fundamental para los estudiantes y es por eso que los chicos no pueden acudir a una escuela que tiene problemas en el suministro de agua.
Desde el 1 de marzo, tres veces al día, aparece un camión cisterna para llenar el tanque que posee la escuela en un intento por aliviar la situación. Pero esa solución transitoria, los días de mucho calor, no resulta suficiente, pese a las recomendaciones que las autoridades le hacen a los chicos para que no desperdicien el líquido.
"Hubo un día en que el aguatero de Aguas del Norte no llegó hasta las 5 de la tarde. No sabíamos qué hacer, con las maestras estábamos desesperadas. A partir de ese día, la empresa decidió tercerizar el servicio y contrató a una compañía privada para que nos traiga agua", contó Viviana Rosales, vicedirectora de la escuela República Argentina.
Esta falta perjudica el normal funcionamiento de la institución. "Las madres nos piden a gritos que no dejemos de baldear los pisos pero ¿con qué agua?", se preguntó la vicedirectora. Y agregó: "Acá le damos la leche a los chicos y no podemos hervirla mucho porque después es complicado limpiar las ollas con la falta de agua".
El conflicto se remonta a noviembre del año pasado. La institución, según contó la directiva, desde su creación recibe agua del pozo que tiene el barrio Casino, pero a partir del 2015 el consorcio decidió suspenderle el servicio.
"Desde que se inauguró la escuela que el barrio nos da agua. El año pasado nos mandaron una carta diciéndonos que iban a cortar el servicio", aclaró Rosales. Supuestamente, la red privada de barrio Casino, al quedar con sus napas vacías, debió cortar la provisión.

Falta la conexión

Según la directora, desde la escuela se hicieron todos los trámites y obras para que la institución pueda tener su propio servicio, pero aún falta concluir el tramo de conexión que va desde el establecimiento a la calle y eso es responsabilidad de Aguas del Norte.
"Hay que conectar a la escuela con la red de agua que pasa por la avenida Chile. No podemos utilizar la que va por la calle Líbano ya que por el balneario Xamena tiene poca presión", expresó la vicedirectora. Y continúo: "Con fondos de la escuela se financió la obra para la institución y consistía en tirar nuevos caños. Lo que sabemos es que el plan de obras ya está autorizado, así que estamos a la espera de que se inicien".

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