La escuela Juan Bautista Cabral, de la localidad de Antilla, del departamento de Rosario de la Frontera, debió cerrar sus puertas a raíz del deplorable estado en que se encuentra el edificio escolar.
Los chicos hoy tienen clases en las reducidas instalaciones del Centro Comunitario del pueblo, donde los alumnos no cuentan con las condiciones necesarias para llevar adelante sus tareas educativas.
Los pequeños que asisten al Jardín de Infantes deben estar uno al lado del otro, sin poder realizar sus tareas por falta de espacio y en condiciones inhumanas. Los docentes hacen lo que pueden.
La decisión de trasladar las clases se tomó debido a que las aulas del viejo edificio presentan enormes grietas en las paredes, mucha humedad y los techos están ya carcomidos por el paso del tiempo.
"Hace años que desde el Gobierno provincial nos prometió un nuevo establecimiento educativo, pero fueron solo palabras lindas, nunca cumplieron con la promesa. Hoy nuestros chicos estudian en cuartos chiquitos, todos amontonados, y las maestras hacen lo que pueden. No tienen escritorios, pizarrón ni sillas", contó a El Tribuno Adrián, padre de uno de los alumnos.
Las últimas refacciones que se le realizaron en esta escuela que hoy tiene cerradas sus puertas datan de hace 10 años atrás.
"Lo que más nos molesta es que este gobierno se llena la boca hablando de que la educación es lo más importante, pero queda muy claro que no les interesa. No puede ser que en el siglo XXI nuestros hijos tengan clases en una Centro Comunitario", señaló Adrián, quien envió fotos y sus quejas a través del WhatsApp de El Tribuno.
El pueblo es uno de los que más sufre los embates de la naturaleza y fueron varios los sismos en los últimos meses que sucedieron en ese lugar.
"Una vez vino gente de Infraestructura del Gobierno. Observaron la escuela y le dijeron a la directora que ya no se podía dar más clases. Que la cierre. Se hizo eso con la promesa de tener una nueva, pero quedó sólo en eso, en promesa", dijo. Y agregó: "Así como ven las fotos de cómo dan clases a los chicos de jardín infantes, sucede con todos los otros grados. Los padres estamos cansados de esto. Parecemos ciudadanos de cuarta. Nuestro voto como somos pocos no sirve entonces no nos dan ninguna tipo de solución".
Hoy la escuela Juan Bautista Cabral está llena de malezas y sus paredes se están cayendo a pedazos. "Es una vergenza que el establecimiento educativo más importante que teníamos en este pueblo se encuentre de esa manera", dijo, y agregó: "Los chicos no pueden realizar ningún tipo de recreación porque no tienen espacio para hacerlo. Somos un pueblo chico y no nos escuchan".
El pueblo
Antilla es el último pueblo salteño que está ubicado sobre la ruta nacional 34, en el límite entre las provincias de Santiago del Estero y Tucumán. Es el camino que lleva a las Termas de Rosario de la Frontera.
El pueblo cuenta actualmente con casi 1.000 habitantes.
"Mi hija va al jardín de infantes y los chicos están tomando clases en forma inhumana, en pésimas condiciones, y no nos queda otra que mandarlos para que no pierdan días de clases o el año entero. Espero que a través de esta denuncia el Gobierno tome nota y el año próximo estos chicos puedan tener su escuela en condiciones", finalizó indignado Adrián.
Promesas
Un grupo de padres señaló a este matutino que desde hace años les prometen construir un nuevo edificio. "Nos prometieron una nueva escuela hace años y no tenemos todavía ninguna solución. Y después se llenan la boca hablando de la educación", se quejó otra mamá.

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