*

La exmonja Pacheco se negó a declarar
María Alicia Pacheco, la exmonja de la congregación Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, detenida el jueves, fue imputada ayer por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de una menor que formaba parte del instituto fundado por el sacerdote Agustín Rosa Torino. El religioso también está imputado por el mismo delito, agravado en ambos casos por su condición de ministro de culto y permanece privado de su libertad desde el 21 del corriente en la cárcel local.
Luego de que la fiscal penal Nº 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, María Luján Sodero Calvet, le hiciera conocer a Pacheco los cargos que pesan en su contra, la exmonja se negó a declarar. Durante la audiencia fue asistida por un abogado particular, tras lo cual la jueza de Garantías 1, Ada Zunino, dispuso que quede alojada en la alcaidía de Tribunales, en el edificio contiguo a la Ciudad Judicial. Según el parte de prensa difundido en la página web www.fiscales penalesalta.gob.ar, se espera que la semana próxima Pacheco presente su declaración personalmente o por escrito ante la fiscal de la feria.
Alicia Pacheco fue denunciada por María Cracia Ramia Damario, otra exmonja de la congregación fundada en el 1996 por el cura Rosa Torino. "Según hace constar la denunciante, la exmonja colaboraba en el instituto y cuando tenía 13 años inició un acoso sistemático y hechos de abuso sexual en forma continuada hasta que decidió desvincularse de la congregación", señala el parte de prensa.

Paréntesis

La causa por los abusos sexuales y otros delitos que rodean a la congregación que conducía el cura Rosa Torino, seguramente entrará en un paréntesis por la feria judicial. Lo que sí debe resolverse en los próximos días es el pedido de la prisión preventiva que la fiscal Luján Sodero solicitó para el sacerdote alojado en el penal de villa Las Rosa. Lo propio ocurrirá en caso de que Sodero haga el mismo requerimiento con respecto a la exmonja María Alicia Pacheco.
Todo indica que la causa volverá a reactivarse en febrero, ya que la Justicia debe resolver la situación de otros imputados, entre ellos el sacerdote Nicolás Parma, a quien el exnovicio Yair Gyurkovitz sindicó como otro de los religiosos que abusaron sexualmente de él. Parma está radicado en Barcelona, España, y al igual que Rosa Torino, fue suspendido del ejercicio sacerdotal a partir de la investigación ordenada por la Santa Sede, en agosto de 2015. El Vaticano designó en esa oportunidad a un comisario canónico para analizar las denuncias recibidas por canales eclesiásticos acerca de una serie de irregularidades en la iglesia de la Santa Cruz que era la sede del instituto fundado por Rosa Torino. Esta tarea estuvo a cargo de monseñor Luis Stockler, obispo emérito de Quilmes, en la provincia de Buenos Aires, y la investigación abarcó casos de abuso sexual de menores, corrupción económica y enriquecimiento, violencia psicológica, discriminación, reducción a servidumbre, entre otros delitos. En las denuncias radicadas por Yair y las exmonjas María Gracia y Valeria Zarza, se involucró a otros sacerdotes y monjas, los que serán convocados a declarar como imputados o testigos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...