Como en todo el país, Salta sintió fuertemente el paro de dispuesto por el Sindicato de Camioneros en la jornada de ayer. El impacto de mayor intensidad se sintió en las estaciones de servicio de la ciudad, donde se vivió un verdadero caos, con colas interminables de vehículos pugnando por llegar a tiempo a los surtidores para proveerse de combustible. Esta situación trajo aparejado el entorpecimiento del tránsito, con conductores al borde de un ataque de nervios, en las calles y avenidas donde están enclavadas las empresas expendedoras de naftas. En algunos casos, apenas había espacio para el paso de un vehículo y los más afectados fueron los colectivos, cuyos conductores debían realizar grandes esfuerzos. Los bocinazos y los insultos estuvieron al orden del día en medio del caos general, y por consiguiente no faltaron los clásicos toques de paragolpe, los rayones de puertas, la voladura de algún espejo retrovisor y las discusiones e intentos de agresión. Cuando algún auto resultaba dañado nadie se acordaba del seguro ni de llamar a los inspectores de Tránsito, porque lo que más interesaba en ese momento era llegar al surtidor para saciar la sed de combustible que los "deshidratados" tanques de nafta pedían a gritos.

"Una vergüenza"
Desde la Cámara de Expendedores de Combustibles, a primera hora se instó a la comunidad -a través de los medios radiales y televisivos-, a que racionalicen la compra. Sin embargo, eso no fue suficiente, porque a partir del mediodía los empleados empezaron a poner los conos en los accesos a los surtidores a medida que se iban agotando las últimas reservas.
"Esto es una vergenza; hace más de una hora que estoy aquí y ahora resulta que me tengo que ir con manos vacías, sin saber si con las gotas de nafta que me quedan en el tanque podré llegar a mi casa", expresó una mujer. Los más desesperados eran aquellos que tenían que realizar largos viajes. "¿Cómo es posible que tengamos que seguir soportando estas cosas? ¿Qué culpa tenemos nosotros con los problemas que puedan tener los camioneros?", se preguntó un ofuscado turista que debía regresar a Córdoba.
Las muestras de malestar se multiplicaron en todas las estaciones de servicio. Alrededor de las 15 se terminaron las extensas colas, con los empleados de las expendedoras de brazos cruzados esperando cumplir con su horario de trabajo. "Aquí la nafta voló a las 11 de la mañana, pero me tengo que quedar porque mi horario termina a las 18", expresó un empleado de una expendedora de Shell.
Ricardo Stella, presidente de la cámara que nuclea a las empresas del ramo, sostuvo que "desde nuestra entidad hemos tratado de que la gente racionalice la compra, pero esto no es fácil. Entendemos que hay personas que necesitan viajar de urgencia a otros lugares y en este caso las cosas se complican". El dirigente anunció que a partir de la media mañana de hoy se empezará a normalizar el expendio de combustible en algunas empresas. "Pensamos que para las últimas horas de la tarde la situación se puede normalizar en su totalidad", estimó Stella.

Refinor, la primera en reabastecerse

A la tarde la venta de naftas se normalizará en su totalidad. Las primeras estaciones de servicio que se reabastecerán de nafta son las de Refinor, ya que esa empresa transporta el combustible desde la provincia de Tucumán. Así lo informó a El Tribuno el presidente de la Cámara Expendedora de Combustible, Ricardo Stella, quien estimó que alrededor del mediodía el expendio será normal.
"Las que van a demorar un poco más son las de YPF, que transporta el combustible desde la provincia de Córdoba", expresó el empresario. Al respecto, Stella indicó que para las últimas horas de la tarde de hoy en todas las estaciones de servicio la situación estará normalizada. "Lo que está programado es que las plantas de almacenamiento trabajen en forma continua sábado y domingo para recomponer los stock", señaló. En ese sentido sostuvo que "calculamos que el tema del stock de combustible recién se podrá solucionar para el curso de la próxima semana".
Al referirse a la situación que se vivió ayer en la ciudad, Stella reconoció que "se generó un verdadero caos, pero no hubo mayores inconvenientes, más allá de la lógica preocupación que esta situación produce en todos aquellos que tienen un vehículo". Dijo que "afortunadamente la gente entendió que este problema no fue provocado por nosotros, sino por el plan de lucha realizado por el Sindicato de Camioneros".

Un clima tenso se vivió en el aeropuerto

Por el paro dispuesto por los empleados aeroportuarios, los pasajeros quedaron varados. En el Aeropuerto Salta también se vivió ayer un clima de profunda tensión a raíz del paro por 48 horas dispuesto por los trabajadores de los servicios de aeronavegación. Por esta situación los pasajeros que compraron sus tickets quedaron varados en la estación aérea y exteriorizaron su malestar contra los dirigentes del gremio que neclea a los controladores de vuelos, de plan de vuelo y de comunicaciones.
Hubo insultos de grueso calibre e intento de agresión por parte de algunos ofuscados pasajeros ante las explicaciones que dieron los sindicalistas. "Aquí tendría que haber gente del gobierno, porque frente al reclamo de esta gente nosotros quedamos desprotegidos", expresó a El Tribuno Héctor Lada, un turista de Mar del Plata. "Yo mañana tengo que trabajar. ¿Quién me repone esto?", se preguntó. En los mismos términos se pronunciaron otros pasajeros. "Esto es lamentable. Resulta que esta gente arguye que está luchando para no perder su trabajo. ¿Y quien lucha por nosotros?", sentenció Ernesto, un empresario de Capital Federal.
Con el apoyo de CTA encabezada por Vuenaventura David y de la dirigencia de ATE, los trabajadores se mantuvieron en asamblea y ratificaron el paro de 48 horas, pese al enérgico reclamo de los pasajeros. Una prueba de la dureza del conflicto ocurrió en horas de la mañana, cuando el vuelo 4110 de la empresa Lan, procedente de Buenos Aires, debió retornar a Tucumán, luego de que los trabajadores advirtieran al piloto que le permitirían aterrizar, pero no regresar con los pasajeros que lo aguardaban en la estación aérea. Los empleados explicaron que el conflicto se originó en noviembre, cuando el anterior Gobierno decidió pasar a los trabajadores a la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil), empresa dependiente de la Fuerza Aérea. "Esta situación nos pone en situación de riesgo, porque a los que no aceptemos este traspaso nos pueden mandar a trabajar a cualquier organismo o en su defecto quedar cesantes", explicó Laura Herrera, quien se desempeña como controladora de vuelo. De igual forma, manifestaron que están en contra con los términos del acuerdo firmado por Atepsa, un gremio del que dicen que no los representa. Asimismo denunciaron un apriete por parte de un funcionario de ANAC a un controlador de torre.

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Sección Editorial

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Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 5 meses

Toques de paragolpes, rayones de puertas, espejos volados, discusiones e intentos de agresión, todo eso para echar nafta ?. Evidentemente, si algún día alguien amenaza tirarnos una bomba, y dicen que la única manera de salvarse es en auto, me quedo tranquilo en mi casa ...

julio rodriguez
julio rodriguez · Hace 5 meses

O sea que la reserva en las estaciones de servicio dura un día sin reposición O esperaban un aumento por la protesta


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