Aparte de la pobreza monetaria existe otro tipo de pobreza: la de la falta de tiempo de una persona para hacer determinadas cosas que le gustaría y no puede, de acuerdo a una de las investigaciones expuestas ayer por el Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico de la Universidad Nacional de Salta.
"Se trata de una nueva visión de la pobreza ligada a las políticas públicas y relacionada con la economía del cuidado. Hay mediciones precisas de que la pobreza del tiempo afecta más a las mujeres que a los varones porque ellas no solo trabajan para el mercado, sino que se ocupan de los quehaceres domésticos y están sobrecargadas de tareas", señaló Jorge Paz, director del Ielde. En este sentido, durante la primera jornada sobre estudios del desarrollo económico se planteó la falta de jardines maternales en los lugares de estudio y de salas de 4 años, obligatorias por ley.
En otra de las ponencias, siempre desde la perspectiva económica, Paz comentó que "se analizó qué elementos están interfiriendo o fallando dentro del sistema para que haya una tasa de egreso muy baja en la universidad. Hoy hablaron de un 3% de egreso en una cohorte de 2006, es decir, del grupo de alumnos que ingresó ese año se recibieron tres de cada 100".
Un dato no menor que compartieron los expositores fue la falta de información a la hora de realizar las estadísticas en la UNSa. "Nuestras bases de datos son deficientes, es un problema institucional. Sería interesante poder contar con esa información para la toma de decisiones", dijo Paz.
La conferencia central de la jornada estará a cargo del especialista en mercado laboral, Luis Beccaria, quien expondrá “Una aproximación a la evaluación de la sobre-educación en el empleo”. Beccaria es profesor en la UBA, exdirector del Indec y de estadísticas de la Cepal.

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Andrea Ivanna Núñez
Andrea Ivanna Núñez · Hace 17 horas

Lamentablemente es mi caso Me compré muchos libros que me gustaría leer, pero trabajo y cuando regreso a mi casa debo hacer tareas domésticas. Termino el día tan agotada que no me queda tiempo de cultivarme.


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