El fiscal penal 6 de Salta, Horacio Córdoba Mazunaric, analiza las medidas a adoptar en el marco de la toma de rehenes que se desarrolla en la delegación salteña de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), junto a un comité de crisis especialmente conformado para destrabar el conflicto.
"El objetivo prioritario es arribar a una solución que no implique daños o lesiones a las personas que están retenidas ni a los manifestantes que se encuentran involucrados", dijo Córdoba Mazuranic, que interviene en el hecho.
El fiscal anticipó que se conformó un comité de crisis y se estudia el modo de destrabar el conflicto gremial, que derivó esta mañana en una toma de rehenes en el edificio de la delegación Salta de la UTA que incluye al secretario general del gremio, Jorge Flores.
El fiscal explicó que un grupo de manifestantes tomó la sede y retiene en el interior del edifico a tres gremialistas, que son Flores; el secretario de Acción Social, Mario López; y Miguel Rasguido, que es el secretario de Cultura y Deportes, quienes estarían incomunicados.
Al comité de crisis lo conforman autoridades de la policía local, y el fiscal ordenó también la participación de unidades especiales en el conflicto, entre ellas la División Bomberos de la Policía de la Provincia, el Grupo de Operaciones Policiales de Alto Riesgo (GOPAR) y presencia de efectivos uniformados a fin de realizar tareas de vallado en las afueras del edificio del gremio.
Córdoba Mazuranic se reunió con los jefes policiales a cargo del operativo y hasta hace unos minutos evaluaba con los mismos los pasos a seguir.
"Se tomarán las medidas que sean necesarias en los tiempos más adecuados a fin de garantizar una salida pacífica al conflicto", remarcó el representante del Ministerio Público.
Asimismo, no descartó que se inicien las actuaciones penales correspondientes para las personas que tengan responsabilidad en estos incidentes.
Se trata de un conflicto gremial interno entre dirigentes de la seccional salteña de la UTA, y además de la toma de rehenes hay amenazas con prender fuego el edificio del sindicato.
El conflicto comenzó días atrás cuando durante una asamblea se decidió separar del cargo de secretario gremial al dirigente Omar Pereyra, quien fue hoy el responsable e instigador de la toma de la sede sindical con alrededor de 15 rehenes, en la sede de la calle San Luis 555, de la capital salteña.
En diálogo con periodistas y policías y mostrando botellas con kerosene, los secuestradores condicionaron el final de la toma de rehenes a la renuncia de Flores como secretario general de la seccional local de UTA.
En tanto, se movilizaron hacia la sede gremial varios efectivos policiales, entre ellos del Grupo de Operaciones Policiales de Alto Riesgo (Gopar) y de la Infantería, que acordonaron la zona.
En diálogo con Télam, el secretario general de la UTA a nivel nacional, Roberto Fernández, calificó al episodio como producto de "una interna sindical" y descalificó a la toma.
"No compartimos para nada la metodología de dirimir un conflicto interno, poniendo en peligro a los rehenes", señaló.
El sindicalista anticipó que "en el primer vuelo" disponible "viajará un veedor de la secretaría de Interior de la UTA, para interiorizarse de la situación y ponerle punto final a esta grave situación, como así también lograr el desalojo de la sede gremial".

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