El escenario económico y social del mundo brinda a Salta una oportunidad para producir un cambio cualitativo en su sistema productivo, su proyección internacional y, sobre todo, en la calidad de vida de todos los salteños en cada localidad de nuestro territorio.
Como ocurrió en las últimas elecciones estadounidenses, en el Brexit británico y en todos los países donde se produjo un vuelco político inédito y sorprendente, el empleo es el dato determinante y que se convierte en clave de interpretación para lo que ocurra en las próximas décadas.
Más allá de la cosmética que suele aplicar la estadística, si en Salta se eliminaran las ayudas estatales, el desempleo real superaría ampliamente el 50 por ciento. Al mismo tiempo, en un mundo donde se incrementa hora a hora la demanda de alimentos, nuestra provincia y todo el norte grande están en condiciones de generar pleno empleo, incorporar tecnología y multiplicar la producción.
En el territorio salteño hay 5.200.000 hectáreas que deberían incorporarse al desarrollo alimentario pero, por ahora, eso es imposible debido a que el ordenamiento territorial prohibe las actividades en esa superficie. Las razones de ese bloqueo hay que buscarlas, básicamente, en las presiones del fundamentalismo ecológico.
Hoy el escenario ambiental ha cambiado debido a los nuevos paradigmas que sostienen los ambientalistas. El sábado 12, un diario identificado con los principios del "movimiento verde", como La Nación, y que se opuso desde siempre a los desmontes publicó un artículo titulado: "Cambio climático. Volver verde el desierto puede detener la amenaza". Se trata de un reportaje al ecólogo Allan Sawory, nacido en Zimbabwe y con reconocimiento internacional, quien explica que las investigaciones científicas han demostrado las bondades de las pasturas y las ganaderías regenerativas para la preservación del ambiente y el freno a la desertificación.
La superficie hoy desaprovechada en San Martín, Orán, Rivadavia y Anta no es un espacio boscoso preservado por el ordenamiento, sino una superficie en proceso creciente de desertificación, con una floresta degradada por la falta de un desarrollo agroganadero y su reemplazo por el pastoreo sin manejo. Sawory pareció hablar para Salta. "La única posibilidad para sustraer el dióxido de carbono de la atmósfera es el proceso fotosintético, y esto solo lo pueden hacer los pastizales, los suelos agrícolas y los bosques", dijo. El ecólogo informó sobre 15 millones de has de pastizales recuperadas para frenar la desertificación. Con obras de riego, inversión tecnológica y recuperación del bosque nativo, el norte y el este de Salta pueden aportar otros cinco millones de hectáreas.
El espacio de debate Salta en un mundo en cambio organizó para mañana, martes 15 de noviembre, a las 20, en el predio editorial de Limache, un debate técnico y jurídico sobre la situación actual y las perspectivas de futuro que se presentan a la provincia. Las exposiciones estarán a cargo del médico veterinario Céltico Rodríguez, quien se referirá al mercado alimentario y las ventajas comparativas con las que cuenta nuestra región, y el economista Julio Moreno, que abordará las asimetrías entre el desarrollo y el volumen de la actividad en el centro del país y la postergación del NOA y el NEA.
En el debate posterior, destinado a generar un análisis constructivo sobre la realidad salteña, aportarán sus opiniones los invitados: empresarios del campo, la industria y el comercio, académicos, funcionarios y legisladores, dirigentes políticos y sociales, columnistas de El Tribuno, y el público en general.
El objetivo es, simplemente, brindar un aporte para el desarrollo.

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Sección Editorial

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