Una mujer que se encontraba comiendo en una sandwichería en calle del Milagro y avenida Bicentenario sufrió el robo de su cartera en manos de un joven ladrón, quien aprovechó el descuido de la víctima, tomó la cartera y salió corriendo, ante la mirada de los comensales que se encontraban en el lugar, varios de los cuales persiguieron y alcanzaron al joven en calle del Milagro y Apolinario Saravia.
A partir de ahí el joven ladrón la pasó muy mal. Un hombre comenzó a golpearlo, primero con varios puñetazos y luego le dio una patada que impactó en una de sus piernas. Fue en ese momento que intercedió una mujer: "Ya está, basta, llamen a la Policía por favor. Todos tenemos hijos, no lo van a matar por esto, basta...", les pedía a los gritos la señora a los exacerbados hombres, que gritaban e intentaban seguir con el "linchamiento" en plena calle.
"Señora, él le acaba de robar la cartera a mi amiga y usted lo defiende... No puedo creerlo", expresó una joven que estaba al lado de la mujer que intentaba casi en vano parar la golpiza de los peatones que en gran número ya se encontraban en el lugar al escuchar los gritos. "Basta, basta, llamen a la Policía, que ellos lo lleven, de nada sirve pegarle de esa manera", repetía la mujer. El hombre que estaba a su lado seguía fuera de sí. "Andá a hombrear bolsas hijo de puta, atorrante, conseguí un trabajo", le espetó al ladrón, y esto le respondió: "Dame vos trabajo, ya que tanto hablás".
Esto irritó mucho más a todos aquellos que se encontraban en el lugar y volvieron a volar puntapiés y trompadas sobre la humanidad del ladrón. A todo esto, la mujer ya no sabía cómo controlar lo que parecía un linchamiento público. "Le demos una buena cagada antes de que llegue la Policía así aprende a no robar más", dijo otro de los hombres que se encontraba en el lugar de los hechos.
"Atorrante, no te da vergenza andar robando y a una mujer que no se puede defender. Sos un hijo de puta. Conseguí un trabajo y dale de comer a tu familia, no robando", volvió a insistir el hombre, que era el más irritado de todos, y otra vez el ladrón volvió a contestarle: "Ya que insistís tanto que trabaje dame vos laburo". Y una vez más algunas piñas volvieron a impactar en el delincuente.
En ese momento apareció la policía, detuvo al joven ladrón y lo subió a un patrullero. Gracias a la intervención de la mujer la situación no pasó a mayores.

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