Las diferentes visiones del acontecimiento histórico al que hoy conocemos como el descubrimiento de América, aún causan controversia. "Un cambio en los usos del 12 de octubre fue el debate de diversos movimientos sociales en 1992 sobre el descubrimiento.
El V Centenario hizo circular la versión oficial del encuentro entre culturas. Explicación edulcorada pero al mismo tiempo receptora de críticas a la colonización, abierto desde la década de los 60", señala Carlos Masotta, profesional principal del Conicet en el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano.
"Lo nuevo al respecto fue que todo lo que se hizo desde entonces con la efemérides, respondió a lo que los movimientos lograban, más o menos en conflicto con las políticas de Estado locales. Los diversos casos de resemantización de la efeméride deben observarse en esta perspectiva", dice Masotta. Y efectivamente, el Día de la Raza, pasó a llamarse Día de la Interculturalidad en Ecuador; De la Descolonización en Venezuela; de la Resistencia Indígena en Nicaragua y Bolivia, y de Respeto a la Diversidad Cultural en Argentina.
El historiador Gregorio Caro Figueroa, en cambio, señala: "La demolición o construcción de monumentos responde más a un manejo político de los símbolos. Hay que dejar que la investigación sea la que hable. Pero si tenemos de antemano una posición antes de investigar, eso es otra historia diferente a la búsqueda de esclarecimiento para comprender y superar las cosas. Quitar nombres de calles, por ejemplo.
En Alemania del Este había una calle Carlos Marx, que luego de la unificación, siguió llamándose igual. Es parte de la madurez de un país considerar al pasado aunque no nos guste. Pero el pasado que no pasa, nos deja atrapados en alimentarlo", señala. Con respecto a los datos de la "masacre" de aborígenes por parte de España, señala que "también es un tema muy complejo al que hay que tomar con pinzas.
Lo primero que dejó en claro la investigación es que muchos murieron por enfermedades que eran hasta entonces desconocidas. Claro que hubo muertes por abusos, pero era paradójico, porque los españoles que venían a América eran pocos y había una enorme cantidad de trabajo que necesitaba de mano de obra. Y si ellos masacraban a los aborígenes estaban impidiendo su propia riqueza. También porque luego comenzaron a tributar impuestos.
Otro hecho es que en los padrones los aborígenes se anotaban como españoles. Y otro punto es que a diferencia de otros imperios, el español se mezclaba con las mujeres aborígenes y daban paso al nacimiento de los criollos. Otro dato es que los primeros que denunciaron los abusos fueron los mimos españoles. Incluso hubo legislación reparatoria. Los indígenas fueron incorporados al cristianismo, que a su vez incorporó elementos de sus creencia. Esto no refleja una cosa oscura, sino el lado humano.
El tema, más allá de todas las consideraciones, es que en el descubrimiento se incorpora al mundo conocido un enorme territorio del que muy pocos tipos se ocupan, construyendo poblados, trayendo y llevando elementos como caballos o la papa. Hay que ver que el fenómeno tiene muchos matices, tanto positivos como negativos, pero no hay que sugerir condenas ni salvaciones", asegura Caro Figueroa.

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